Tema 27
Crecimiento y desarrollo económico. Factores. Teorías. Subdesarrollo.
Introducción
El crecimiento económico ha sido, históricamente, el indicador más utilizado para medir el progreso material de una sociedad. Sin embargo, el siglo XXI ha visto ampliarse el concepto hacia el desarrollo, que incorpora dimensiones sociales, ambientales y de calidad de vida. Como formuló Amartya Sen (Nobel 1998), «el desarrollo es la expansión de las libertades reales de las personas».
Los datos actuales muestran desigualdades dramáticas: el PIB per cápita de EE.UU. (~80.000 $, 2024) multiplica por 15-20 el de un país en desarrollo. España (~33.000 $) está en la zona alta-media de la OCDE. Entender las causas, teorías y mecanismos del crecimiento es esencial para la política económica del siglo XXI.
El tema se estructura en 5 bloques: (1) conceptos y medición; (2) factores del crecimiento; (3) teorías explicativas (clásica, Solow, endógena); (4) subdesarrollo; (5) políticas de desarrollo.
1. Concepto y medición
1.1. Crecimiento vs. desarrollo
El crecimiento económico se define como el aumento sostenido de la capacidad productiva real de una economía, medida habitualmente como variación del PIB real per cápita. Es un concepto eminentemente cuantitativo: registra el volumen de bienes y servicios producidos, independientemente de cómo se distribuyen o de qué efectos secundarios generan sobre el entorno o sobre la cohesión social. Simon Kuznets, padre de la contabilidad nacional moderna, advirtió ya en 1934 que «el bienestar de una nación apenas puede inferirse de su ingreso nacional».
El desarrollo económico, en cambio, es un concepto estructural y multidimensional: implica transformaciones cualitativas sostenidas en las condiciones de vida —reducción de la pobreza, mejora de la salud y la educación, expansión de las libertades individuales, equidad distributiva y sostenibilidad ambiental. Sen (Nobel 1998), en Development as Freedom (1999), formuló la síntesis más influyente: el desarrollo es la expansión de las libertades reales que tienen los individuos para llevar la vida que tienen razones para valorar. Stiglitz y Rodrik añaden la dimensión institucional y estructural: un país puede crecer durante décadas sin desarrollarse si el crecimiento no se acompaña de diversificación productiva, reducción de la dependencia externa y fortalecimiento del Estado de derecho. El crecimiento es, por tanto, condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo: exige acompañarse de redistribución, inversión en capital humano y gobernanza inclusiva.
1.2. Indicadores clásicos y alternativos
Clásicos: PIB, PIB per cápita, PNB, Renta Nacional Disponible.
Alternativos: IDH (Naciones Unidas, 1990, basado en Sen-Haq): esperanza de vida + educación + ingreso; IDH-D (ajustado por desigualdad); IPM (Índice de Pobreza Multidimensional); GPI (Genuine Progress Indicator); índice de Felicidad (Bután, World Happiness Report ONU).
Indicadores
Indicadores clásicos vs. alternativos del progreso económico
| Clásicos (cantidad) | Alternativos (calidad) | |
|---|---|---|
| Producción agregada | PIB / PIB per cápita | IDH (vida + educación + renta) |
| Renta | PNB; Renta Nacional Disponible | IDH-D (ajustado por desigualdad) |
| Pobreza | Umbral monetario | IPM (privaciones múltiples) |
| Sostenibilidad | No incorporada | GPI (Genuine Progress Indicator) |
| Bienestar subjetivo | No incorporado | Felicidad (Bután, WHR-ONU) |
1.3. Datos comparativos España y OCDE 2024
España presenta indicadores de país desarrollado de renta media-alta. PIB per cápita en torno a 33.000 $ (paridad poder adquisitivo, 2024), por debajo de la media UE (~40.000 $) y muy lejos de EE. UU. (~80.000 $) o Luxemburgo (~130.000 $). El IDH español (0,911 en 2022, posición 25/193 en el Human Development Report del PNUD) sitúa al país en la categoría «desarrollo humano muy alto». Sin embargo, persisten brechas internas: País Vasco y Madrid superan el 130 % de la media UE en renta per cápita, mientras Extremadura o Andalucía están en torno al 75 %.
El crecimiento medio anual del PIB español 2014-2023 ha sido del 1,8 %, condicionado por la doble recesión 2008-2014 y la caída del 11,2 % de 2020 (COVID). Los fondos NextGenerationEU (~140.000 M€ asignados a España hasta 2026) han impulsado proyectos PERTE en automoción, microchips, hidrógeno verde y digitalización.
2. Factores del crecimiento
2.1. Factores productivos tradicionales
La función de producción neoclásica identifica tres factores primarios que determinan la capacidad productiva de una economía. El trabajo (L) incorpora tanto la dimensión cuantitativa (horas trabajadas, población activa) como la cualitativa: el capital humano es la habilidad y el conocimiento incorporados en los trabajadores a través de la educación, la salud y la experiencia. Becker (1964, Human Capital) y Schultz (Premio Nobel 1979) mostraron que la inversión en capital humano es tan productiva —o más— que la inversión en capital físico, especialmente en las fases iniciales del desarrollo.
El capital físico (K) —maquinaria, equipos, infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones— amplía la capacidad productiva de los trabajadores. El FMI (2014) estimó que el multiplicador de la inversión pública en infraestructuras supera 1,5 en economías con brecha de output, lo que justifica una dimensión activa de la política de oferta. Los recursos naturales (tierra, minerales, combustibles) constituyeron el factor limitante de los modelos clásicos (Malthus, Ricardo); la paradoja de la abundancia (resource curse) muestra, sin embargo, que su abundancia no garantiza el desarrollo si no va acompañada de instituciones que gestionen la renta extractiva. La tecnología (A) actúa como multiplicador del resto: en el modelo de Solow, explica el grueso del crecimiento a largo plazo como «residual exógeno»; en los modelos endógenos, es ella misma el resultado de decisiones de inversión en I+D.
2.2. Capital humano e institucional
Capital humano (Schultz 1961, Becker 1964): educación, salud, experiencia. La tasa de retorno de la educación primaria en países en desarrollo supera el 10 % anual (OCDE). Becker (1964, Human Capital) distingue formación general (transferible, financiada por el trabajador) de formación específica (no transferible, cofinanciada por la empresa).
Capital físico (K): la inversión pública en infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones tiene multiplicadores fiscales superiores a la media (FMI, 2014): 1,5 en economías con brecha de output. La ratio inversión/PIB española (20-22 %) es inferior a la media UE (23 %).
Progreso técnico (A): en el modelo de Solow, A es exógeno; en los modelos endógenos (Romer 1986), A crece gracias al I+D y las externalidades de conocimiento. El gasto en I+D de España (1,44 % PIB, 2022) está muy por debajo de la media UE (2,22 %) y muy lejos de Suecia (3,4 %) o Dinamarca (3,1 %).
Instituciones (North, Nobel 1993; Acemoglu-Robinson 2012, Why Nations Fail): reglas que estructuran la cooperación. Instituciones extractivas vs. inclusivas. Acemoglu-Robinson-Johnson recibieron el Nobel 2024 por esta línea.
Capital social (Putnam 1993): redes de confianza cívica. El índice de confianza interpersonal correlaciona con el PIB per cápita (Knack y Keefer, 1997).
Factores del crecimiento
Determinantes del crecimiento económico a largo plazo
3. Teorías explicativas
3.1. Modelo clásico (Smith, Ricardo, Malthus)
Adam Smith (1776, An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations) identificó tres motores del crecimiento: la división del trabajo —que eleva la destreza, ahorra tiempo y facilita la innovación técnica—, la acumulación de capital mediante el ahorro de los excedentes, y la extensión del mercado a través del comercio interior e internacional. Su argumento sobre las ventajas absolutas fue completado por Ricardo (1817) con las ventajas comparativas, fundamento de la economía internacional moderna. Sin embargo, Ricardo introdujo el primer elemento pesimista: los rendimientos decrecientes de la tierra implican que, a medida que la economía crece y se cultivan tierras marginales, la renta de los terratenientes sube, los beneficios de los capitalistas caen y la inversión se detiene. El resultado a largo plazo es un estado estacionario de estancamiento.
Thomas Malthus (1798, An Essay on the Principle of Population) añadió la presión demográfica: la población tiende a crecer en progresión geométrica mientras que la producción de alimentos solo puede crecer en progresión aritmética, lo que conduce inexorablemente a crisis de subsistencia —guerra, hambre, epidemia— como «frenos positivos» que restauran el equilibrio. La trampa malthusiana pareció confirmada por siglos de historia previa a la revolución industrial, pero la hipótesis fue refutada por el progreso técnico y la transición demográfica del siglo XIX. Conviene matizar: los mecanismos malthusianos siguen operando en partes del mundo en desarrollo donde el acceso a planificación familiar, educación y sanidad es limitado, y donde la presión sobre recursos como el agua o la tierra agrícola es estructural.
3.2. Modelo neoclásico de Solow (1956)
Robert Solow (Nobel 1987), en «A Contribution to the Theory of Economic Growth» (QJE, 1956), propuso:
Y = F(K, L·A), con rendimientos decrecientes del capital. En estado estacionario, el crecimiento del PIB per cápita depende solo del progreso técnico (A). La acumulación de capital conduce a convergencia.
El residual de Solow (progreso técnico exógeno) explica la mayor parte del crecimiento. Crítica: la tecnología es tratada como «caja negra».
Modelo neoclásico
Modelo de Solow: estado estacionario
Las 5 etapas del crecimiento de Rostow (1960)
Etapas del desarrollo
Las 5 etapas de Rostow (1960)
3.3. Crecimiento endógeno (Romer 1986, Lucas 1988)
Paul Romer (Nobel 2018) y Robert Lucas (Nobel 1995) endogenizaron el progreso técnico:
• Romer: I+D y externalidades de conocimiento (learning by doing) generan rendimientos crecientes. El conocimiento es un bien no rival y parcialmente excluible; las externalidades positivas justifican la intervención pública en I+D y educación.
• Lucas: la acumulación de capital humano es clave. Los países que invierten más en educación y salud generan externalidades de productividad que retroalimentan el crecimiento.
Implicaciones políticas: subvencionar I+D, educación, mercados protegidos por la propiedad intelectual. A diferencia de Solow, los modelos endógenos no predicen convergencia automática: la divergencia entre economías es el caso esperable si no hay transferencia tecnológica.
Macroeconomía del crecimiento
Solow (1956) vs. Romer (1986): diferencias clave
| Dimensión | Solow (neoclásico) | Romer (endógeno) |
|---|---|---|
| Progreso técnico (A) | Exógeno (caja negra) | Endógeno: I+D + externalidades |
| Rendimientos del capital | Decrecientes → convergencia | Crecientes → posible divergencia |
| Estado estacionario | Único y estable; g_y = g_A | Múltiples equilibrios posibles |
| Rol del sector público | Neutral en el largo plazo | Crítico: subsidiar I+D y educación |
| Convergencia entre países | Condicional: sí (misma s, n, δ) | No garantizada; brecha puede crecer |
| Premio Nobel | Solow, 1987 | Romer, 2018; Lucas, 1995 |
3.4. Otros enfoques
Harrod-Domar (1939, 1946): modelo keynesiano. g = s/v (ahorro/ratio capital-producto). «Knife-edge»: equilibrio inestable.
Kaldor (1961): hechos estilizados del crecimiento.
Rostow (1960): 5 etapas del desarrollo.
Schumpeter (1911): destrucción creativa y ciclos de innovación (base de los modelos evolutivos).
Otros enfoques del crecimiento
Aportaciones clásicas a la teoría del crecimiento
4. Subdesarrollo
4.1. Características
El subdesarrollo no es una etapa transitoria hacia el desarrollo, sino un estado estructural con rasgos propios que se autorefuerzan. Los países de renta baja (definidos por el Banco Mundial como aquellos con RNB per cápita inferior a 1.145 $ en 2024) comparten una constelación de características interdependientes:
• PIB per cápita bajo y volátil: dependencia de commodities, vulnerabilidad a shocks externos. El coeficiente de variación del PIB en países subsaharianos triplica al de la OCDE.
• Alta dependencia del sector primario: el sector agrícola supone más del 30 % del PIB en muchos países de África subsahariana (vs. <3 % en la UE). La enfermedad holandesa (Corden-Neary, 1982) muestra cómo los booms de recursos naturales desindustrializan la economía.
• Deficiente capital humano: tasa de escolarización secundaria en países de renta baja: ~40 % vs. ~99 % en la OCDE. La malnutrición infantil crónica afecta al 22 % de los menores de 5 años globalmente (UNICEF, 2023), con efectos cognitivos irreversibles.
• Debilidad institucional: índice de Estado de Derecho (World Justice Project) correlaciona r = 0,72 con el PIB per cápita. La corrupción extrae entre el 5-10 % del PIB en economías frágiles (estimaciones del FMI).
• Dependencia financiera y tecnológica externa: la deuda externa de los países de renta baja supera el 50 % del PIB en 2023 (Banco Mundial). La transferencia tecnológica vía IDE (inversión directa extranjera) es desigual.
• Estructuras sociales duales (Lewis 1954): el modelo dual distingue un sector moderno (alto salario, productividad) y un sector tradicional (subsistencia). La absorción laboral del sector moderno es lenta.
Subdesarrollo
Características estructurales del subdesarrollo
4.2. Teorías del subdesarrollo
Las explicaciones del subdesarrollo se articulan en cuatro grandes paradigmas con implicaciones políticas muy distintas. La teoría de la modernización (Rostow 1960) concibe el subdesarrollo como un estadio en una secuencia lineal de etapas —sociedad tradicional, precondiciones para el despegue, despegue (take-off), madurez, consumo de masas— por la que todos los países transitarían con el apoyo adecuado de capital y tecnología externos. El modelo resulta etnocéntrico (el modelo es el de los países anglosajones) e ignora las estructuras de poder que bloquean el despegue; sin embargo, ofreció fundamento teórico a las políticas de ayuda al desarrollo de los años 50-70.
La teoría de la dependencia (Prebisch 1950, CEPAL; Frank 1967) proporciona el contrarrelato: el subdesarrollo no es un estadio previo al desarrollo sino su consecuencia estructural. El sistema-mundo se organiza en un centro industrial que acumula valor y una periferia exportadora de materias primas con términos de intercambio estructuralmente desfavorables (la tesis Prebisch-Singer sobre el deterioro secular de los precios de los productos primarios frente a los manufacturados). La solución propuesta —industrialización por sustitución de importaciones (ISI)— fracasó en América Latina en los años 80 por las distorsiones acumuladas.
Las explicaciones basadas en la geografía y el clima (Jeffrey Sachs): los países tropicales, encerrados o con acceso limitado al mar, padecen trampas de pobreza geográficas —carga de enfermedades tropicales, baja productividad agrícola, altos costes de transporte— que solo pueden superarse con intervención externa masiva. Acemoglu y Robinson cuestionan esta hipótesis mostrando que países con geografías similares tienen divergencias históricas explicables por sus instituciones (el caso de Corea del Norte y Corea del Sur, o de Nogales-Arizona y Nogales-Sonora). Finalmente, la explicación institucional (North, Nobel 1993; Acemoglu-Robinson 2012, Nobel 2024) sostiene que las instituciones extractivas —que concentran el poder político y económico en una élite que extrae rentas de la población— son la causa primaria del subdesarrollo persistente, independientemente de la geografía o la cultura.
4.3. Trampas de pobreza
Los círculos viciosos del subdesarrollo (vicious circles, Nurkse 1953) perpetúan la pobreza a través de mecanismos de retroalimentación negativa: bajos ingresos → baja inversión en K y capital humano → baja productividad → bajos ingresos. Estos círculos operan simultáneamente en múltiples dimensiones: malnutrición (que reduce productividad laboral), analfabetismo (que impide adoptar tecnología), falta de crédito (que bloquea la inversión productiva) y debilidad institucional (que desincentiva el ahorro e inversión).
Banerjee-Duflo-Kremer (Nobel 2019) han cuantificado experimentalmente estas trampas mediante randomized controlled trials (RCT). Sus hallazgos clave: las transferencias condicionadas de renta (conditional cash transfers) rompen eficazmente la trampa nutricional-educativa; el microcrédito tiene efectos más limitados de lo esperado; el deworming escolar mejora la asistencia y el rendimiento en países tropicales.
Economía del desarrollo
Trampa de pobreza: círculo vicioso del subdesarrollo (Nurkse 1953)
5. Políticas de desarrollo
5.1. Estrategias clásicas
El debate histórico sobre las estrategias de desarrollo opone dos grandes paradigmas con resultados empíricos contrastados:
• Industrialización por sustitución de importaciones (ISI): adoptada en América Latina (Argentina, México, Brasil) desde los años 1950 hasta los 1980, bajo el impulso teórico de la CEPAL y de Prebisch (1950). La estrategia combinó aranceles elevados, empresas estatales y crédito dirigido para construir una base industrial doméstica. Resultados: industrialización efectiva en la primera fase, pero ineficiencia creciente, inflación estructural (el estructuralismo latinoamericano la explicó por la rigidez de la oferta) y crisis de balanza de pagos en los años 1980. El experimento más extremo, en Argentina, derivó en hiperinflación y crisis del peso (1989, 2001).
• Orientación exportadora: Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur (los «cuatro tigres asiáticos»), más tarde China, adoptaron una estrategia de inserción activa en los mercados internacionales. Amsden (1989, Asia’s Next Giant) y Wade (1990, Governing the Market) han documentado cómo el Estado desarrollista asiático combinó disciplina de mercado (exportar o perecer) con política industrial selectiva. Corea del Sur pasó de un PIB per cápita inferior al de Ghana en 1960 a superar los 33.000 $ en 2024.
• Consenso de Washington (1989, Williamson): las 10 reformas del FMI y el Banco Mundial — liberalización comercial y financiera, privatizaciones, disciplina fiscal, desregulación — predominaron en los años 1990. Resultados mixtos: estabilización macroeconómica en muchos casos, pero aumento de desigualdad y vulnerabilidad social. Rodrik (2001, The Global Governance of Trade) acuñó el término «trilemma de la globalización» y criticó el «one-size-fits-all» del consenso.
• Post-Consenso de Washington: las instituciones (North, Acemoglu-Robinson) y las capacidades del Estado (Evans 1995) se añaden como dimensiones imprescindibles. El growth diagnostics de Hausmann-Rodrik-Velasco (2005) propone identificar el cuello de botella específico de cada economía en lugar de aplicar reformas genéricas.
Estrategias de desarrollo
Cuatro paradigmas históricos de política de desarrollo
| ISI | Orient. exportadora | Consenso Washington | Post-Consenso | |
|---|---|---|---|---|
| Periodo | 1950-80 | 1960-2000 | 1989-2000 | 2000-hoy |
| Casos | América Latina | Tigres asiáticos | América Latina, África | Diagnóstico ad hoc |
| Instrumento clave | Aranceles, empresa pública | Exportación y disciplina | 10 reformas FMI-BM | Instituciones + capacidad |
| Resultado | Ineficiencia, inflación | Convergencia rápida | Mixto: estabilización, desigualdad | Hausmann-Rodrik-Velasco 2005 |
| Autor referencia | Prebisch (CEPAL 1950) | Amsden 1989; Wade 1990 | Williamson 1989 | Rodrik; Acemoglu-Robinson |
5.2. Agenda 2030 y ODS
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU (2015) integran dimensiones económicas, sociales y ambientales. Ejemplos: fin de la pobreza (ODS 1), educación de calidad (4), igualdad de género (5), trabajo digno (8), reducción desigualdades (10), acción por el clima (13).
5.3. Ayuda al desarrollo
El objetivo ONU de AOD del 0,7 % del PIB para los países desarrollados se cumple solo en unos pocos (Suecia, Noruega, Dinamarca, Luxemburgo). España ~0,24 % en 2023. Críticos (Easterly 2006) argumentan que la ayuda mal diseñada puede generar dependencia y corrupción. Defensores (Sachs) creen que es imprescindible.
5.4. Aportaciones recientes y Nobel 2024
El Premio Nobel de Economía 2024 fue concedido a Daron Acemoglu, Simon Johnson y James Robinson «por estudios sobre cómo se forman las instituciones y su efecto sobre la prosperidad». Su tesis central: las instituciones inclusivas (estado de derecho, propiedad protegida, pluralismo político) explican mayoritariamente las diferencias de renta entre países, frente a explicaciones basadas en geografía o cultura. La obra Why Nations Fail (2012) y The Narrow Corridor (2019) sintetizan este programa.
El Nobel 2019 (Banerjee, Duflo, Kremer) y el Nobel 2021 (Card, Angrist, Imbens) consolidaron la revolución empírica en economía del desarrollo: los randomized controlled trials permiten identificar causalmente qué intervenciones funcionan (microcréditos, deworming, transferencias condicionadas). El J-PAL (Poverty Action Lab del MIT) coordina cientos de RCT en países en desarrollo.
Mención específica al Nobel 2018, Paul Romer, por «integrar la innovación tecnológica en el análisis macroeconómico de largo plazo», y al Nobel 2023, Claudia Goldin, por su trabajo sobre la participación laboral femenina y las brechas de género en el largo plazo, dimensión esencial del desarrollo humano.
Conclusión
El crecimiento económico es la condición material necesaria —pero no suficiente— para el desarrollo humano. Esta distinción, operativizada por Amartya Sen (Nobel 1998) a través del enfoque de capacidades y del IDH (Sen-ul Haq, 1990), constituye la tesis central del tema: el PIB per cápita mide la expansión cuantitativa de la producción, pero el desarrollo exige también mejora estructural de las libertades reales —acceso a educación, salud, participación política, seguridad económica— que un crecimiento desigual puede dejar intactas o incluso deteriorar.
El tema ha recorrido tres eje mayores. El primero, los factores: capital físico (inversión, infraestructuras), capital humano (Schultz 1961, Becker 1964), progreso técnico y —como «metafactor» que condiciona el rendimiento de todos los demás— las instituciones (North, Nobel 1993; Acemoglu-Robinson-Johnson, Nobel 2024). El segundo, las teorías explicativas: el modelo neoclásico de Solow (1956), con su convergencia condicional y su residual exógeno, fue desafiado por los modelos endógenos de Romer (1986) y Lucas (1988), que internalizaron el progreso técnico y justificaron la intervención pública en I+D y educación —la divergencia entre economías no es anomalía sino resultado esperable cuando no hay transferencia tecnológica. El tercero, el subdesarrollo: no una etapa transitoria hacia el desarrollo sino un estado estructural con trampas de pobreza (círculos viciosos de Nurkse 1953) cuya superación exige intervenciones causalmente identificadas, como demostró la revolución experimental de Banerjee-Duflo-Kremer (Nobel 2019).
Las conexiones con el resto del temario son múltiples. El análisis del capital humano enlaza directamente con el Tema 32 (cambio técnico y cualificación) y con el Tema 31 (mercado de trabajo y políticas de empleo). El subdesarrollo institucional remite al debate sobre bienes públicos globales del Tema 28 (medio ambiente y sostenibilidad). Las trampas de pobreza y la desigualdad de renta conectan con el Tema 36 (economía del bienestar, índice Gini, Estado de Bienestar) y con el Tema 37 (calidad de vida e indicadores alternativos al PIB). La Agenda 2030 y los ODS actúan como marco institucional articulador que atraviesa los temas del Bloque D.
La frase-síntesis que el opositor debe ser capaz de reproducir: «El crecimiento es un medio; el desarrollo, el fin. Las instituciones —en particular las inclusivas— son el factor que explica por qué dos países con igual dotación de capital y tecnología divergen. Sin instituciones inclusivas que protejan derechos de propiedad y limiten la extracción de rentas, ni el capital físico, ni el humano, ni la tecnología generan desarrollo sostenido» (Acemoglu-Robinson, Nobel 2024).
- SMITH, A. (1776): An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations.
- MALTHUS, T.R. (1798): An Essay on the Principle of Population.
- SOLOW, R.M. (1956): «A Contribution to the Theory of Economic Growth», QJE, 70(1).
- ROSTOW, W.W. (1960): The Stages of Economic Growth, Cambridge Univ. Press.
- KALDOR, N. (1961): «Capital Accumulation and Economic Growth», in Lutz-Hague.
- SCHULTZ, T.W. (1961): «Investment in Human Capital», AER, 51.
- BECKER, G.S. (1964): Human Capital, Columbia Univ. Press.
- ROMER, P.M. (1986): «Increasing Returns and Long-Run Growth», JPE, 94(5).
- LUCAS, R.E. (1988): «On the Mechanics of Economic Development», JME, 22.
- SEN, A. (1999): Development as Freedom, Knopf.
- ACEMOGLU, D. i ROBINSON, J.A. (2012): Why Nations Fail, Crown.
- BANERJEE, A. i DUFLO, E. (2011): Poor Economics, Public Affairs.
- EASTERLY, W. (2006): The White Man's Burden, Penguin.
- SACHS, J. (2005): The End of Poverty, Penguin.
- Agenda 2030 — Objectius de Desenvolupament Sostenible (ONU, 2015).
Síntesis del tema
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