Tema 19
La distribución de la renta. Teoría marginal. Políticas.
Introducción
La distribución de la renta es uno de los temas centrales de la economía política desde los clásicos. David Ricardo (1817) lo consideraba «el principal problema de la economía». La teoría neoclásica marginalista (Clark 1899, Wicksell 1893) la explicó mediante la productividad marginal de los factores. Piketty (2013) ha revitalizado el debate con su «El capital en el siglo XXI».
Hay dos dimensiones: distribución funcional (entre factores: K, L, T) y distribución personal (entre individuos/familias). La redistribución vía impuestos y transferencias es uno de los instrumentos principales del sector público (Tema 18, función distributiva de Musgrave).
1. Distribución funcional y teoría marginal (Clark 1899)
1.1. Teoría marginal de la distribución
John Bates Clark (1899) y Knut Wicksell (1893): en competencia perfecta, cada factor es retribuido según su valor del producto marginal:
• Salario (w) = P · PMgL (valor del producto marginal del trabajo).
• Interés/renta capital (r) = P · PMgK.
• Renta de la tierra (R) = P · PMgT (Ricardo 1817 sobre renta diferencial).
Si la función es homogénea de grado 1 (rendimientos constantes): se cumple el teorema de agotamiento del producto (Wicksteed 1894): Y = w·L + r·K + R·T.
1.2. Críticas
• Marx (1867): la plusvalía es apropiación del trabajo; la teoría marginal legitima ideológicamente el capitalismo.
• Controversia del capital (Cambridge-Cambridge, 1960s): Robinson, Sraffa, Garegnani cuestionan la medida del capital agregado. Samuelson, Solow defienden.
• Piketty (2013): «r > g» (rentabilidad del capital supera la tasa de crecimiento) → tendencia al aumento de la desigualdad patrimonial.
• Acemoglu-Robinson (2019): instituciones políticas modulan la distribución.
Historia del pensamiento distribucionista
Crítica a la teoría marginal: de Marx a Acemoglu (1867-2024)
1.3. Distribución funcional: cuota salarial y cuota del capital
La cuota salarial (wage share) — proporción del PIB que retribuye al factor trabajo — ha caído sistemáticamente en las economías avanzadas desde 1980. Datos OCDE: del ~65 % (1975-1980) al ~57 % (2020). Es uno de los hallazgos macroeconómicos más estudiados de la última década y central para la lectura empírica de Piketty.
Karabarbounis y Neiman (2014, QJE, «The Global Decline of the Labor Share»): el descenso es ubicuo, observado en 42 de 59 países analizados. Tres causas concurrentes:
• Globalización y deslocalización manufacturera, que presiona a la baja los salarios de cualificación intermedia.
• Cambio técnico sesgado al capital: la automatización abarata el factor capital frente al trabajo (efecto sustitución).
• Declive sindical: la densidad sindical OCDE pasó del ~35 % (1980) al ~16 % (2022), reduciendo el poder negociador.
Caso España: cuota salarial según Contabilidad Nacional (INE, 2023) ~47 %, frente al ~52 % en 2008. Caída acelerada por la crisis financiera y la reforma laboral de 2012.
Atkinson (2015, Inequality: What Can Be Done?) propone 15 medidas concretas, entre ellas un fondo soberano de capital colectivo (modelo noruego) y un código fiscal específico sobre rentas del capital.
Evolución de la cuota salarial OCDE (1970-2025)
Fuente: OCDE Labor Income Share Database. Caída ubicua del wage share en economías avanzadas, ~8 puntos en 50 años.
2. Mercado de trabajo y salarios
2.1. Determinación del salario
• Competencia perfecta: w = VPMgL.
• Monopsonio (Robinson 1933): único demandante, w < VPMgL → menor empleo y salario.
• Negociación colectiva: sindicatos, convenio colectivo (Dunlop 1944).
• Salario mínimo (SMI): debate clásico sobre empleo; evidencia moderna (Card-Krueger 1994, Card Nobel 2021) matiza el efecto negativo.
2.2. Capital humano (Becker 1964)
Gary Becker (Nobel 1992): educación y formación como inversión. Explica diferenciales salariales vía productividad. Mincer (1974) ecuación: ln(w) = β₀ + β₁·educación + β₂·experiencia + …
• Señalización (Spence 1973): el título como señal de productividad innata.
• Discriminación: gustos (Becker 1957), estadística (Phelps 1972, Arrow 1973).
2.3. Salarios de eficiencia y rigideces salariales
Los salarios reales no siempre se ajustan al equilibrio walrasiano. Cuatro modelos clásicos explican por qué las empresas pagan por encima del salario de mercado, generando desempleo involuntario estructural:
• Selección adversa — Akerlof (1982, QJE, «Labor Contracts as Partial Gift Exchange»): salarios elevados atraen y retienen mejores trabajadores; el «regalo» del salario por encima del mercado genera reciprocidad y mayor esfuerzo.
• Riesgo moral / shirking — Shapiro-Stiglitz (1984, AER, «Equilibrium Unemployment as a Worker Discipline Device»): con monitoreo imperfecto, un salario alto eleva el coste de oportunidad de ser despedido por bajo rendimiento. El desempleo es la «policía» del sistema.
• Reducción de rotación — Solow (1979): salario alto reduce coste de búsqueda, contratación y formación.
• Salario nutricional — Leibenstein (1957): relevante en economías de subsistencia; salario superior al mínimo de supervivencia mejora productividad física.
Implicación clave: el desempleo involuntario es eficiente desde la perspectiva de la empresa. Las rigideces salariales no son siempre un fallo de mercado, sino un equilibrio racional. Marco teórico fundamental para el Tema 31 (mercado de trabajo y desempleo).
Salarios de eficiencia
Cuatro modelos de salarios de eficiencia
| Mecanismo | Predicción clave | Autor / Año | |
|---|---|---|---|
| Selección adversa (retención) | w alto atrae/retiene trabajadores productivos; «regalo» genera reciprocidad y mayor esfuerzo | w* > w_equilibrio → desempleo involuntario estructural | Akerlof (1982, QJE) — Nobel 2001 |
| Shirking (disciplina) | w alto eleva coste de oportunidad del despido → menos holgazanería con monitoreo imperfecto | Desempleo = disciplinary device; curva WW por encima de CMg laboral | Shapiro-Stiglitz (1984, AER) — Stiglitz Nobel 2001 |
| Reducción de rotación | w alto reduce tasa de dimisiones y coste de búsqueda/formación para la empresa | La empresa internaliza la externalidad de rotación en su política salarial | Solow (1979) |
| Salario nutricional | En economías de subsistencia, w > mínimo fisiológico → mayor productividad física | Curva salario-productividad en S invertida; relevante en países en desarrollo | Leibenstein (1957) |
3. Medidas de desigualdad
3.1. Curva de Lorenz (1905) e índice de Gini (1912)
• Curva de Lorenz: representa el % de renta acumulada (eje Y) recibido por el x % de la población más pobre (eje X). Cuanto más lejos de la diagonal de equidistribución, más desigualdad.
• Índice de Gini: 2 · área entre diagonal y Lorenz. Varía entre 0 (igualdad perfecta) y 1 (desigualdad máxima).
Datos 2023: España Gini = 0,32; UE media = 0,30; Escandinavia ~0,25; EE.UU. ~0,39; Sudáfrica ~0,63.
3.2. Otras medidas
• Índice de Atkinson (1970): incorpora aversión a la desigualdad.
• Ratio S80/S20: renta del 20 % más rico dividida por el 20 % más pobre.
• Índice de Palma: renta del 10 % superior / 40 % inferior.
• Índice de Theil (1967): descomponible por subgrupos.
• Tasa de riesgo de pobreza (AROPE): <60 % mediana renta equivalente.
Índices de desigualdad
Seis índices de desigualdad: fórmula, sensibilidad y valor ES
| Fórmula / definición | Sensibilidad | Valor España 2023 | |
|---|---|---|---|
| Gini (1912) | 2 · área entre diagonal y Lorenz | Toda la distribución (sesgo medio) | 0,32 (Eurostat) |
| Atkinson (1970) | Aversión a la desigualdad ε | Sensibilidad ajustable por ε | 0,21 (ε=1) |
| Palma | Renta 10 % superior / 40 % inferior | Extremos de la distribución | ~1,2 (España) |
| Theil (1967) | Entropía; descomponible por subgrupos | Cola superior | 0,18 |
| Ratio S80/S20 | Quintil superior / quintil inferior | Tramos extremos | 5,5× |
| AROPE | % pobl. < 60 % mediana o privación | Riesgo absoluto | 26 % (INE ECV) |
Desigualdad (Lorenz 1905 · Gini 1912)
Curva de Lorenz y área de Gini
Gini = 2 · área entre diagonal y curva de Lorenz.
3.3. Desigualdad en España: dimensión territorial y de género
Los índices agregados (Gini, AROPE) ocultan estructuras heterogéneas. Dos dimensiones específicas merecen atención propia:
Brecha salarial de género (gender pay gap):
• Eurostat 2023 (Structure of Earnings Survey): España 9,4 % (gap no ajustado), UE-27 12,7 %.
• Descomposición: ~6 puntos explicados por composición (sectores, jornada parcial, antigüedad), ~3-4 puntos residuales atribuibles a discriminación o factores no observados.
• Marco normativo: Ley 6/2019 de transparencia retributiva; obligación de registro salarial en empresas de >50 trabajadores.
Desigualdad territorial:
• Renta mediana por CCAA (INE-ECV 2023): País Vasco 16.300 € / Extremadura 9.700 € — ratio ~1,7×.
• Tasa AROPE (riesgo de pobreza o exclusión): 26 % nacional, pero 38 % en Andalucía y Canarias.
• Pobreza infantil: 1 de cada 3 menores en riesgo en CCAA del sur, frente a 1 de cada 6 en Navarra.
Implicación didáctica: las medidas agregadas requieren complementarse con análisis territorial y demográfico. El diseño del IMV (2020) se enfrenta a tasas de cobertura desiguales por CCAA debido a barreras administrativas, lo que reproduce parcialmente la desigualdad que pretende corregir.
Desigualdad territorial ES (INE-ECV 2023)
Renta y pobreza por CCAA: brechas estructurales
| Renta mediana (€) | AROPE | Pobreza infantil | |
|---|---|---|---|
| País Vasco | 16.300 | 15 % | 1 de cada 7 |
| Navarra | 15.400 | 14 % | 1 de cada 6 |
| Media España | 12.500 | 26 % | ~28 % |
| Andalucía | 10.100 | 38 % | 1 de cada 3 |
| Canarias | 10.300 | 38 % | 1 de cada 3 |
| Extremadura | 9.700 | 36 % | 1 de cada 3 |
4. Políticas de distribución
4.1. Fiscales
• IRPF progresivo: en España, tarifa 19 % hasta el 47 % (tramo superior).
• Impuestos sobre patrimonio y sucesiones.
• IVA reducido en bienes básicos.
• Impuesto negativo sobre la renta / Renta Básica Universal: propuestas Friedman (1962), Van Parijs, experimentos Finlandia, Kenia.
El diseño del IRPF en España combina progresividad nominal con una estructura de tipos efectivos que la erosiona por el tratamiento privilegiado de las rentas del capital (tipo fijo del 19-26 %) respecto a las rentas del trabajo (tarifa progresiva hasta el 47 %). Piketty, Saez y Zucman (World Inequality Report 2022) han documentado que este dualismo fiscal es generalizado en los países OCDE y es uno de los factores que explican que la concentración patrimonial —no solo la de renta— haya aumentado desde los años 80. La propuesta de Piketty (2013) de un impuesto global sobre el patrimonio (tasa anual sobre el stock, no solo sobre los flujos) es analíticamente coherente con el diagnóstico de «r mayor que g» pero encuentra obstáculos prácticos en la movilidad del capital y la opacidad offshore. Los avances del OCDE Pillar Two (2023), que establece un tipo mínimo global del 15 % sobre beneficios corporativos, son un primer paso en esta dirección y conectan la distribución con la política fiscal internacional (Tema 26).
4.2. Transferencias y servicios
• Pensiones (contributivas): sostenibilidad con envejecimiento.
• Prestaciones por desempleo (SEPE).
• Ingreso Mínimo Vital (IMV, 2020): ~950.000 hogares en 2024.
• Becas, ayudas educativas, alquiler.
• Sanidad y educación universales (servicios en especie).
4.3. Políticas de mercado laboral
• Salario mínimo interprofesional (SMI): España 2024 = 1.134 €/mes × 14 pagas.
• Negociación colectiva.
• Políticas activas de empleo: formación, inserción.
• Reforma laboral 2022: contratos indefinidos.
El período 2022-2024 ha ilustrado con especial nitidez la tensión entre distribución funcional de la renta, política de rentas y estabilización macroeconómica. El shock inflacionario de 2022 —con una inflación media anual del 8,4 % en España (INE)— generó una caída del salario real del orden del 4-6 % para el conjunto de los trabajadores asalariados, dado que los convenios colectivos firmados antes del shock incluían cláusulas de revisión limitadas. El Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC 2023-2025), suscrito por CCOO, UGT, CEOE y CEPYME, estableció aumentos salariales del 4 % en 2023, el 3 % en 2024 y el 3 % en 2025, con una cláusula de revisión adicional si la inflación superaba los objetivos. Este acuerdo es un instrumento de pacto de rentas en sentido amplio: busca coordinar la evolución de salarios y márgenes empresariales para evitar que el ajuste del shock exógeno de costes energéticos se traduzca en una espiral de precios-salarios. La evidencia disponible (Banco de España, Informe Anual 2023) indica que los salarios pactados en convenio recuperaron parte del poder adquisitivo perdido en 2022 durante 2023-2024, aunque la recuperación completa del nivel de salario real pre-shock exigiría varios años adicionales de incrementos por encima de la inflación. El análisis del AENC conecta directamente con la distribución funcional: la cuota salarial, que había caído durante el shock, se estabilizó en 2023-2024, lo que el Banco de España atribuye a la moderación de los márgenes empresariales en algunos sectores bajo la presión de la política de competencia y del nuevo instrumento de supervisión de márgenes del Consejo de Ministros.
Políticas distributivas ES
Cuatro familias de políticas de distribución de la renta
| Instrumento | Mecanismo | Caso ES 2024 | Evaluación |
|---|---|---|---|
| Fiscales (IRPF, patrimonio, IVA) | Progresividad nominal y tipos diferenciados | IRPF 19-47 %; Sol. Grandes Fortunas 2023 | AIReF · BdE: progresividad efectiva limitada por dualismo K/L |
| Transferencias monetarias | Pensiones, paro, IMV, becas | IMV ~950.000 hogares (2024) | AIReF 2023: bajo take-up; cobertura mejorable |
| Servicios universales | Sanidad y educación en especie | SNS + LOMLOE | Reducen Gini en ~6 puntos vs. renta de mercado |
| Mercado laboral (SMI, negociación) | Suelo salarial + convenios sectoriales | SMI 1.134 €×14 (2024); AENC 2023-25 | AIReF: efecto modesto sobre empleo, reduce brecha de género |
El debate sobre el SMI ha sido radicalmente transformado por la obra de Card y Krueger (1994, AER): su estudio cuasiexperimental sobre la subida del salario mínimo en New Jersey frente a Pennsylvania (control) documentó que el empleo en fast food no cayó, contradiciendo la predicción estándar del modelo competitivo. Card (Nobel 2021) ha replicado este hallazgo con múltiples metodologías y contextos. La explicación teórica más consistente es el poder de monopsonio de los empleadores en mercados de trabajo locales (Manning 2003): cuando el empleador tiene poder de fijación de salarios (w menor que VPMgL), un SMI moderado puede aumentar simultáneamente empleo y salario, desplazando el equilibrio hacia la zona eficiente. En España, las subidas del SMI entre 2019 y 2024 (de 900 a 1.134 €/mes, +26 % en términos nominales) han sido evaluadas por la AIReF (2023) con un efecto modesto sobre el empleo total pero significativo sobre la reducción de la brecha salarial de género, dado que las mujeres están sobrerrepresentadas en los tramos salariales más bajos.
5. Enfoques contemporáneos
Capabilities y desarrollo humano
Amartya Sen (1985, Nobel 1998): enfoque de capabilities — lo que importa es lo que las personas pueden hacer y ser, no solo los ingresos. Influencia en elIDH del PNUD (1990), Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009) «Beyond GDP».
Piketty-Saez-Zucman (World Inequality Report 2022): el 1 % más rico concentra el 19 % de la renta mundial. La desigualdad se ha estabilizado alta desde los años 80.
La concentración de la riqueza en España presenta una estructura que los índices de Gini de renta corriente subestiman sistemáticamente. El Banco de España (Encuesta Financiera de las Familias, EFF 2022, publicada en 2024) documenta que el 1 % de hogares más ricos posee aproximadamente el 25 % de la riqueza neta total de los hogares españoles, mientras el 50 % inferior de la distribución concentra menos del 5 %. La riqueza mediana del hogar más rico supera en más de 100 veces la del hogar mediano. Esta concentración es más acusada para la riqueza financiera (acciones, fondos, depósitos) que para la riqueza inmobiliaria: el 10 % superior posee más del 55 % de los activos financieros pero solo el 42 % de los activos reales, lo que refleja que las clases medias acumulan patrimonio principalmente a través de la vivienda en propiedad. La distinción importa para la política fiscal: un impuesto sobre la riqueza que grave la vivienda habitual afecta desproporcionadamente a las clases medias propietarias (con alto patrimonio inmobiliario pero renta y liquidez moderadas), mientras que un impuesto que exima la vivienda habitual y grave exclusivamente los activos financieros por encima de ciertos umbrales —como el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas (Ley 38/2022, vigente desde 2023 con bonificación autonómica)— incide más sobre el 1 % superior. Piketty (2013) argumenta que la distinción entre renta del trabajo y renta del capital, y entre riqueza líquida e inmobiliaria, es fundamental para diseñar sistemas fiscales que corrijan la tendencia «r mayor que g» sin penalizar a la clase media propietaria que accedió a la vivienda como único activo de ahorro disponible.
La economía empírica ha aportado herramientas nuevas para estudiar la desigualdad que van más allá de los índices agregados. Raj Chetty (2014, Equality of Opportunity Project) utilizó datos administrativos de registros fiscales para medir la movilidad intergeneracional a nivel de condado en EE.UU., documentando que la probabilidad de pasar del quintil de renta más bajo al más alto varía de forma drástica según la localización: de menos del 5 % en algunas áreas del sur a más del 15 % en otras. Este trabajo reveló que la desigualdad de resultados no es simplemente una foto estática de la distribución actual, sino la acumulación de oportunidades sistemáticamente diferentes. Para España, Cervini-Plá y Ramos (2017) estimaron la elasticidad intergeneracional del ingreso en torno a 0,35-0,40, valor similar a la media OCDE (0,35) pero superior a Dinamarca (0,15) o Canadá (0,20). La comparación internacional revela que las economías escandinavas —con mayor universalismo en educación temprana y sanidad— tienen movilidad intergeneracional significativamente mayor, lo que sugiere que el tipo de Estado del bienestar (Esping-Andersen, Tema 18) afecta no solo a la desigualdad de renta corriente sino a la transmisión intergeneracional de oportunidades. El debate entre desigualdad de resultados (qué gana cada uno) y desigualdad de oportunidades (qué posibilidades tiene de partir desde su origen) es la frontera contemporánea de la economía normativa del bienestar.
Desigualdad, crecimiento y democracia
Debate abierto: la desigualdad puede frenar el crecimiento (Ostry et al., FMI 2014) y erosionar la democracia (Acemoglu-Robinson 2012). Contexto español: el AROPE se mantiene en el 26 % (2023), entre los más altos de la UE.
El mecanismo por el que la desigualdad frena el crecimiento opera a través de al menos tres canales identificados en la literatura reciente. El primero es el canal de demanda: una distribución muy concentrada reduce el consumo agregado porque los hogares de alta renta tienen propensión marginal a consumir más baja que los de baja renta (Kaldor 1956, rehabilitado por la economía postkeynesiana). El segundo es el canal de capital humano: la desigualdad reduce la inversión en educación y salud de los hogares de menor renta, deteriorando la productividad futura de la fuerza de trabajo (Galor-Zeira 1993). El tercero es el canal institucional: la concentración de renta y riqueza se traduce en captura política e instituciones menos inclusivas, que a su vez frenan la innovación y la competencia (Acemoglu-Robinson 2012, Acemoglu-Robinson-Johnson, Nobel 2024). Este tercer canal conecta la distribución de la renta con la calidad institucional como motor del desarrollo a largo plazo, y convierte el debate sobre desigualdad en un debate sobre la viabilidad del modelo de crecimiento, no solo sobre la justicia distributiva.
Conclusión
La tesis central de este tema es que la distribución de la renta no es un resultado residual del proceso productivo sino una variable endógena al marco institucional, a la política económica y al equilibrio de poder entre factores. La teoría marginal de Clark (1899) y Wicksell (1893) ofrece la explicación de referencia —cada factor es retribuido según su productividad marginal en equilibrio competitivo— pero esta explicación positiva no implica ningún juicio normativo sobre la equidad del resultado, ni tampoco sobre su robustez cuando los mercados son imperfectos, los factores no son homogéneos o las instituciones favorecen a algunos actores sobre otros. La aportación de Piketty (2013), con su documentación de que «r mayor que g» genera tendencia acumulativa a la concentración patrimonial, y la de Acemoglu, Johnson y Robinson (Nobel 2024), que muestra que las instituciones determinan qué factores se retribuyen y cómo, completan el mapa analítico del tema.
El tema articula cinco bloques. El primero es la distribución funcional: teoría marginal (Clark, Wicksell), teorema de agotamiento del producto, caída sistemática de la cuota salarial OCDE desde 1980 (Karabarbounis-Neiman 2014) y sus tres causas (globalización, automatización, declive sindical). El segundo bloque es el mercado de trabajo: determinación del salario (competencia perfecta, monopsonio, negociación colectiva, SMI), capital humano (Becker 1964), señalización (Spence 1973) y salarios de eficiencia (Akerlof, Shapiro-Stiglitz, Solow). El tercer bloque es la medición: curva de Lorenz, índice de Gini, índices de Atkinson, Palma, Theil, ratio S80/S20, AROPE; y dimensiones específicas de la desigualdad española (brecha de género 9,4 % Eurostat 2023, ratio territorial País Vasco / Extremadura ~1,7×). El cuarto bloque son las políticas distributivas: fiscales (IRPF, dualismo capital-trabajo, impuesto negativo), transferencias (pensiones, IMV, prestaciones), servicios universales y mercado laboral (SMI, negociación colectiva, reforma laboral 2022). El quinto bloque son los enfoques contemporáneos: capabilities (Sen 1985), World Inequality Report (Piketty-Saez-Zucman 2022), desigualdad-crecimiento-democracia.
Los vínculos son densos con todo el bloque B y con bloques posteriores. La distribución funcional es la contraparte microeconómica del Tema 12 (productividades marginales) y del Tema 19 (salario = P · PMgL en competencia perfecta). Los fallos de competencia en el mercado de trabajo (monopsonio, poder sindical) conectan con los Temas 15-16 (competencia imperfecta). Las políticas distributivas son la función distributiva de Musgrave (Tema 18). El impacto de la desigualdad sobre el crecimiento conecta con el Tema 23 (modelo de Solow, capital humano) y con el debate sobre la sostenibilidad de las pensiones en el contexto del envejecimiento demográfico.
La idea-clave para el opositor: la distribución de la renta es simultáneamente un problema de eficiencia (asignación óptima de factores según productividad marginal) y un problema de equidad (resultado que las sociedades democráticas pueden o no considerar justo). La economía no puede resolver el segundo sin la política; pero la política tampoco puede ignorar el primero sin incurrir en distorsiones de eficiencia que acaban perjudicando al bienestar que pretende mejorar.
- RICARDO, D. (1817): Principles of Political Economy and Taxation.
- MARX, K. (1867): Das Kapital, vol. I.
- CLARK, J.B. (1899): The Distribution of Wealth.
- LORENZ, M.O. (1905): «Methods of Measuring Concentration of Wealth», PASA.
- GINI, C. (1912): Variabilità e mutabilità.
- ROBINSON, J. (1933): The Economics of Imperfect Competition.
- AKERLOF, G. (1982): «Labor Contracts as Partial Gift Exchange», QJE (Nobel 2001).
- SHAPIRO, C. y STIGLITZ, J. (1984): «Equilibrium Unemployment as a Worker Discipline Device», AER (Stiglitz Nobel 2001).
- ATKINSON, A.B. (1970): «On the Measurement of Inequality», JET.
- ATKINSON, A.B. (2015): Inequality: What Can Be Done?, Harvard.
- SEN, A. (1985): Commodities and Capabilities (Nobel 1998).
- BECKER, G. (1964): Human Capital (Nobel 1992).
- KARABARBOUNIS, L. y NEIMAN, B. (2014): «The Global Decline of the Labor Share», QJE.
- CARD, D. y KRUEGER, A. (1994): «Minimum Wages and Employment», AER (Card Nobel 2021).
- PIKETTY, T. (2013): Le Capital au XXIe siècle.
- ACEMOGLU, D. y ROBINSON, J. (2012): Why Nations Fail.
- PNUD (1990-): Informe sobre Desarrollo Humano, IDH.
- INE (2023): Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) y Contabilidad Nacional.
- EUROSTAT (2023): Structure of Earnings Survey (SES) — gender pay gap.
Síntesis del tema
El one-pager de síntesis del tema, para repaso rápido.
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