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Bloque B · Microeconomía

Tema 11

Teoría de la demanda y utilidad. Efectos renta y sustitución.

Introducción

La teoría del consumidor es el punto de partida de la microeconomía. Explica cómo las familias asignan una renta limitada entre bienes y servicios para maximizar el bienestar. La revolución marginalista de Jevons, Menger y Walras (1871-74) sustituyó la teoría del valor-trabajo (Smith, Ricardo) por la teoría del valor-utilidad marginal: el valor no procede del esfuerzo incorporado al bien, sino de la utilidad que aporta la última unidad consumida.

Más tarde, Pareto (1906) y Hicks-Allen (1934) formalizaron el enfoque ordinal basado en curvas de indiferencia, evitando el problema de medir cardinalmente la utilidad. Slutsky (1915) descompuso analíticamente el efecto de un cambio de precio y Samuelson (1938) propuso la preferencia revelada, que prescinde por completo del concepto inobservable de utilidad. Este tema es central para entender la demanda del mercado (Tema 14) y la distribución de la renta (Tema 19).

En términos normativos, el equilibrio del consumidor fundamenta la eficiencia asignativa del mercado competitivo y es la base para analizar políticas públicas (Tema 18): IVA reducido sobre alimentos básicos (4 % en pan, leche o fruta tras la rebaja temporal de 2023), impuestos sobre bebidas azucaradas (recargo IVA al 10 % en 2021), subvenciones al transporte público (descuento del 50 % en abonos de Cercanías y Media Distancia 2022-2024) o el debate sobre la fiscalidad del tabaco y el alcohol. La economía conductual (Kahneman-Tversky 1979, Thaler Nobel 2017) ha matizado los supuestos de racionalidad, abriendo la puerta a los nudges aplicados ya en pensiones, energía o donación de órganos.

Según la Encuesta de Presupuestos Familiares (INE 2024), el hogar medio español dedica el 14,1 % del gasto a alimentación, el 31,8 % a vivienda y suministros, el 12,3 % a transporte y el 6,9 % a hostelería. Estas proporciones, que confirman empíricamente la ley de Engel, son la materia prima para calcular elasticidades-renta y diseñar la cesta del IPC. La irrupción del comercio electrónico, las plataformas de comparación de precios y los algoritmos de recomendación han alterado, además, los costes de búsqueda y la racionalidad del consumidor, fenómenos analizados desde la economía de la información.

Cronología

De la utilidad cardinal al consumidor conductual

De la utilidad cardinal al consumidor conductual 1871 Jevons · Menger · Walras (marginalismo) 1906 Pareto (ordinalismo) 1934 Hicks-Allen (curvas de indiferencia) 1938 Samuelson (preferencia revelada) 1979 Kahneman-Tversky (prospect theory) 2017 Thaler Nobel (nudges)
Cada hito reformula los anteriores: cardinal → ordinal → revelada → conductual.

Contexto histórico y ruptura marginalista

De la teoría del valor-trabajo al valor-utilidad

Los clásicos (Smith 1776, Ricardo 1817, Marx 1867) explicaban el valor por el trabajo incorporado, lo que dejaba sin resolver la paradoja del agua y el diamante: ¿por qué el agua, esencial, vale poco y el diamante, prescindible, vale mucho? La respuesta marginalista es que el precio depende de la utilidad marginal (la última unidad disponible), no de la utilidad total: hay tanta agua que su UMg es casi nula, mientras que la del diamante, escaso, es elevada.

La triple coincidencia de 1871-74 (Jevons en Manchester, Menger en Viena, Walras en Lausana) es uno de los episodios clave de la historia del pensamiento económico: tres autores formulan, sin contacto entre ellos, el principio marginal. Marshall (1890) lo integró con la oferta en el aparato gráfico que aún se enseña.

Por qué importa para la oposición

El tema 11 enlaza con prácticamente todos los temas del bloque B: con la oferta y la producción (12-13) cierra el modelo de equilibrio parcial; con las estructuras de mercado (14-16) explica el lado de la demanda; con los fallos de mercado (17) introduce los problemas de información asimétrica que distorsionan la elección racional; y con la distribución (19) aporta los fundamentos del bienestar. En el aula de Bachillerato es uno de los pocos contenidos formales del currículo de Economía 1.º que admite tratamiento gráfico riguroso.

1. Utilidad: cardinal y ordinal

1.1. Utilidad cardinal (marginalistas 1871-74)

Jevons (1871), Menger (1871) y Walras (1874) suponen que la utilidad es medible en útiles (u). Se distingue:

Utilidad total (UT): satisfacción total de consumir q unidades.

Utilidad marginal (UMg): ΔUT / Δq. Ley de Gossen (1854): UMg decreciente.

Paradoja del agua y el diamante (Smith): resuelta por UMg, no por UT.

El supuesto cardinalista permite agregaciones interpersonales (Bentham y el utilitarismo clásico) pero exige medir lo subjetivo. La crítica de Pareto a esa pretensión fue demoledora: la utilidad solo necesita ordenar, no cuantificar.

1.2. Utilidad ordinal (Pareto, Hicks)

Pareto (1906) propone que solo hay que ordenar cestas (más preferida, igual, menos preferida). Hicks y Allen (1934) formalizan las curvas de indiferencia: conjunto de cestas (x, y) que reportan la misma satisfacción. Propiedades: decrecientes, convexas al origen, no se cortan, más altas igual a más preferidas.

La Relación Marginal de Sustitución (RMS) mide cuántas unidades de y se está dispuesto a ceder por una unidad adicional de x, manteniendo la utilidad. RMS decreciente equivale a convexidad.

Casos especiales: sustitutos perfectos (RMS constante; rectas paralelas), complementarios perfectos (Leontief, ángulos rectos: zapato izquierdo y derecho), males (curvas con pendiente positiva). El supuesto de no saciedad implica monotonicidad estricta.

RMSxy = -dy/dx = UMgx / UMgy
Relación Marginal de Sustitución

2. Restricción presupuestaria y equilibrio

2.1. Recta de balance

Dada una renta M y precios (Px, Py), el consumidor puede adquirir todas las combinaciones que cumplen: Px·x + Py·y menor o igual que M. La frontera es una recta con pendiente menos Px partido por Py (precios relativos).

Cambios: si varía M se produce un desplazamiento paralelo; si varía un precio se produce un giro alrededor del otro eje. El IVA y los impuestos especiales (carburantes, alcohol, tabaco) alteran el precio relativo y rotan la recta de balance, mientras que las transferencias (IMV, becas, complementos por hijo) la desplazan.

2.2. Equilibrio del consumidor

El consumidor maximiza U(x,y) sujeto a la restricción presupuestaria. La condición de óptimo: la curva de indiferencia es tangente a la recta de balance.

Condición de equimarginalidad (Gossen 1854): en el óptimo, la utilidad marginal por euro gastado se iguala entre todos los bienes. Si UMgx partido por Px es mayor que UMgy partido por Py, conviene reasignar gasto hacia x.

UMgx / Px = UMgy / Py = λ ⇔ RMSxy = Px / Py
Condición de óptimo del consumidor (Lagrange)

Microeconomía

Equilibrio del consumidor: tangencia entre IC y recta de balance

Equilibrio del consumidor: tangencia entre IC y recta de balance Bé X Bé Y BC IC E*
Tangencia en E*: pendiente de la curva de indiferencia = pendiente de la recta de balance = Px/Py.

La curva de indiferencia más alta compatible con el presupuesto define el óptimo del consumidor.

3. Demanda individual y efectos (Slutsky 1915)

3.1. Ley de la demanda

Variar Px provoca movimiento a lo largo de la curva de indiferencia y cambio de la recta presupuestaria. Trazando el óptimo para diferentes precios se obtiene la curva de demanda individual de Marshall. En general, decreciente (ley de la demanda).

Conviene distinguir movimiento a lo largo (variación de Px) de desplazamiento de la curva (cambio en M, Py, gustos, expectativas, número de consumidores). Esta distinción es fundamental en el diseño de políticas: una subida del IVA no desplaza la curva, la recorre; en cambio, una campaña de salud pública que informa de los perjuicios de un bien (azúcar, tabaco) desplaza la curva hacia la izquierda. La distinción marshalliana entre demanda y cantidad demandada organiza el debate sobre la eficacia de cada instrumento de política.

Angrist, Imbens y Card (Nobel 2021) han revolucionado la medición empírica de la demanda con el enfoque de variables instrumentales y experimentos cuasinaturales: en lugar de asumir una elasticidad teórica, se identifican cambios exógenos en precios o disponibilidad y se mide la respuesta real. Chetty y Henderson (2021) aplican esta metodología a demanda de educación superior y seguros de salud, obteniendo elasticidades robustas sin suponer formas funcionales.

3.2. Efecto renta y efecto sustitución (Slutsky 1915, Hicks 1939)

Una variación de Px se descompone en dos efectos:

Efecto sustitución: cambio de consumo manteniendo la utilidad (bien relativamente más caro implica consumir menos). Siempre negativo.

Efecto renta: cambio por variación del poder adquisitivo real. Positivo si bien normal, negativo si inferior.

Bienes Giffen (caso extremo): bien inferior donde el efecto renta supera el efecto sustitución, lo que da una demanda ascendente. Ejemplo clásico: patatas en la Irlanda del XIX (Giffen, 1895). Jensen y Miller (2008) documentaron empíricamente comportamiento Giffen en arroz y fideos en provincias chinas pobres.

Bienes Veblen: de lujo ostentoso (Veblen 1899); demanda creciente con el precio por señalización. La diferencia con Giffen es esencial: Veblen no viola la racionalidad clásica, simplemente añade un argumento de estatus a la utilidad.

ΔDemanda total = Efecto sustitución + Efecto renta
Descomposición Slutsky-Hicks

Descomposición de Hicks: caída de Px en un bien normal

Efecto sustitución (A→B) + Efecto renta (B→C) = Efecto total (A→C)cantidad de X →↑ otros bienes (Y)RP₁ (Px₁)RP₂ (Px₂<Px₁)RP’ (Hicks ‖ RP₂)U₁U₂ABCx_Ax_Bx_CEfecto sustituciónEfecto rentaEfecto total (precio)

4. Elasticidades de la demanda

4.1. Elasticidad-precio

Ep igual a (ΔQ partido por Q) partido por (ΔP partido por P). Clasificación: valor absoluto de Ep mayor que 1 elástica, igual a 1 unitaria, menor que 1 inelástica, igual a 0 perfectamente inelástica (insulina), igual a infinito perfectamente elástica.

La relación entre elasticidad e ingreso total (IT) es uno de los resultados más aplicados de la microeconomía: si la demanda es elástica, subir el precio reduce el IT porque la caída de Q supera la subida de P en términos porcentuales; si es inelástica, el efecto precio domina y el IT aumenta; si es unitaria, el IT permanece constante. Esta lógica explica por qué la fiscalidad del tabaco (Ep ≈ −0,4, OCDE 2023) recauda eficientemente incluso a tipos altos, mientras que un encarecimiento de los billetes de avión de ocio (Ep ≈ −1,5 según estimaciones ATA, 2022) tiende a reducir los ingresos brutos de las aerolíneas. En el diseño de precios de servicios públicos (tarifas de agua, transporte, electricidad), la medición previa de la elasticidad es condición sine qua non para calibrar el efecto recaudatorio y distributivo de cualquier tarifa.

Los determinantes de Ep son cuatro: disponibilidad de sustitutos cercanos (el factor más potente), peso del bien en el presupuesto del consumidor, horizonte temporal de ajuste (los consumidores sustituyen más en el LP que en el CP —por ejemplo, el impuesto al gasoil tarda años en inducir cambio de vehículo—) y carácter de necesidad o lujo. Varian (2014) sistematiza estos determinantes en su tratamiento canónico de la elasticidad como elasticidad de la función de demanda marshalliana.

Conviene añadir la perspectiva contemporánea sobre la medición de elasticidades. El avance de los datos de escáner y tarjeta bancaria ha permitido estimaciones de Ep a nivel de producto-tienda-semana con una precisión impensable antes de 2010. Athey y Haile (2002) y los trabajos del Becker Friedman Institute han incorporado métodos de aprendizaje automático para identificar elasticidades en mercados digitales donde precios y surtido cambian en tiempo real. Para la CNMC, la elasticidad cruzada estimada mediante el test SSNIP es la prueba fundamental al definir el mercado relevante en casos de concentración (cf. caso CaixaBank-Bankia 2021), lo que convierte a un concepto aparentemente teórico en herramienta jurídico-regulatoria de primer orden. Aguiar y Hurst (2007) documentan también que las elasticidades difieren sistemáticamente por grupo de renta: los hogares con mayor restricción presupuestaria responden más a variaciones de precio, incluso en bienes de primera necesidad, lo que tiene implicaciones directas para el diseño de la cesta del IPC y de los índices de pobreza energética.

Elasticidad e ingreso total: demanda inelástica vs. elástica

Demanda inelástica (|Ep| < 1)QPDIT₁IT₂↑P → IT₂ > IT₁ (inelástica: gana el productor)Demanda elástica (|Ep| > 1)QPDIT₁IT₂↑P → IT₂ < IT₁ (elástica: pierde el productor)

IT = P × Q; el área del rectángulo bajo la curva de demanda mide el ingreso total.

4.2. Elasticidad-renta y cruzada

Elasticidad-renta (Er): Er mayor que 0 bien normal, Er menor que 0 bien inferior, Er mayor que 1 bien de lujo. Ley de Engel (1857): a más renta, menos proporción a alimentación. Datos INE 2024: el quintil de renta superior dedica el 11 % a alimentación frente al 19 % del quintil inferior.

Elasticidad cruzada (Ec): Ec mayor que 0 bienes sustitutivos (té-café), Ec menor que 0 complementarios (coche-gasolina), Ec igual a 0 independientes. La CNMC utiliza Ec en los análisis de mercado relevante (test SSNIP) para decidir concentraciones.

Ep = (∂Q/∂P)·(P/Q) Er = (∂Q/∂M)·(M/Q)
Fórmulas de elasticidad puntual

5. Excedente del consumidor y nuevas teorías

5.1. Excedente del consumidor (Marshall 1890)

Diferencia entre lo que el consumidor está dispuesto a pagar (máximo) y lo que realmente paga (precio de mercado). Área bajo la curva de demanda y sobre el precio. Mide el bienestar del consumidor.

Variantes hicksianas: variación equivalente (VE) y variación compensatoria (VC), basadas en niveles de utilidad inicial o final. Son la base teórica del análisis coste-beneficio aplicado por la Comisión Europea a infraestructuras (RDC 2014/24).

5.2. Teoría de la preferencia revelada (Samuelson 1938)

Samuelson deriva la demanda desde el comportamiento observado, sin necesidad de asumir funciones de utilidad inobservables. Fundamento axiomático: WARP (Weak Axiom of Revealed Preference). Afriat (1967) y Varian (1982) ofrecen tests no paramétricos hoy aplicados a datos de scanner y panel.

5.3. Economía conductual (Kahneman-Tversky 1979)

Kahneman y Tversky (Nobel 2002): teoría de las perspectivas. Los consumidores no son totalmente racionales: aversión a las pérdidas, anclaje, efecto marco. Crítica al homo economicus.

Thaler (Nobel 2017): contabilidad mental, sesgo de statu quo, nudges. Aplicaciones: inscripción automática a planes de pensiones (Auto-IRA), donación de órganos por opt-out (España, modelo Match-it). El Behavioural Insights Team británico y la Unidad de Comportamiento de la Comisión Europea (Joint Research Centre) institucionalizan el enfoque.

Banerjee-Duflo-Kremer (Nobel 2019) han trasladado los experimentos aleatorizados (RCT) a la economía del consumo en países en desarrollo, validando o refutando empíricamente predicciones teóricas en demanda de educación, salud o microcrédito.

Evolución del pensamiento

De la utilidad cardinal al nudge — cinco paradigmas

De la utilidad cardinal al nudge — cinco paradigmas TEORÍA DEL CONSUMIDOR comportamiento y elección Marginalismo cardinal Jevons-Menger-Walras 1871 Ordinalismo Pareto 1906 · Hicks 1934 Preferencia revelada Samuelson 1938 Prospect Theory Kahneman-Tversky 1979 Nudge / Conductual Thaler Nobel 2017
Cada paso abandona un supuesto no contrastable: de la utilidad cardinal mensurable a la elección observable, y de ahí a la racionalidad limitada.

6. Aplicaciones a políticas públicas en España

6.1. IVA reducido y bono social

El RDL 20/2022 redujo temporalmente el IVA del 4 al 0 % en pan, leche, queso, fruta, verdura, huevos y cereales (prorrogado en 2023-2024 ante la inflación alimentaria, +13,8 % interanual en febrero 2023). El IVA se mantuvo al 5 % en aceite y pasta. La incidencia tributaria depende de elasticidades: con demanda inelástica de alimentos básicos, la mayor parte de la rebaja la captura el consumidor. La evaluación empírica de la medida —realizada por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF, 2024)— encontró que el traspaso al consumidor fue del 40-60 %, el resto absorbido como margen por la distribución minorista, un resultado coherente con la teoría de la incidencia tributaria bajo distintas elasticidades relativas.

El bono social eléctrico (RD 897/2017 y revisiones 2022-2024) modifica el precio relativo de la electricidad para hogares vulnerables (descuento 25-80 %). Es un subsidio cuasi-en especie evaluable mediante el aparato de excedente del consumidor. La CNMC (2024) estimó que algo más de 1,7 millones de contratos se beneficiaban del bono social en el cuarto trimestre de 2023. El diseño del subsidio —cuanto más se consume, mayor el descuento hasta el umbral— genera un incentivo perverso detectado por la teoría conductual: los usuarios tienden a anclar su consumo al umbral máximo subvencionado, generando un efecto renta que aumenta el consumo total más de lo que hubiera hecho un subsidio de suma fija equivalente.

6.2. Impuestos correctores y nudges

El recargo del IVA en bebidas azucaradas (10 %) introducido en 2021 busca reducir consumo (efecto sustitución). Estudios del Ministerio de Sanidad estiman caídas del 12 % en el consumo de refrescos azucarados en Cataluña tras un impuesto similar (2017). En transporte, el descuento del 50 % en abonos de Cercanías y Media Distancia (2022-2024, prorrogado a 2025) es un caso textbook de subvención al sustituto del coche, complementaria a impuestos sobre carburantes.

Políticas públicas ES

Instrumentos sobre el consumo en España

Instrumento Mecanismo Resultado evaluado Fuente
IVA 0 % alimentos básicos (RDL 20/2022) Reduce precio relativo; demanda inelásticaTraspaso al consumidor 40-60 %AIReF 2024
Recargo IVA bebidas azucaradas (10 %, 2021) Encarece sustituto saludable−12 % consumo refrescos (Cat. 2017)Min. Sanidad
Bono social eléctrico (RD 897/2017) Subsidio cuasi en especie a vulnerables≈1,7 M contratos beneficiadosCNMC 2024
Descuento 50 % Cercanías/Media Distancia Subvención al sustituto del cocheAumento demanda ferroviariaMitma 2023
Cuatro políticas que actúan sobre precio relativo, renta efectiva o arquitectura de elección.

La economía conductual ha multiplicado las herramientas disponibles más allá de los instrumentos de precios clásicos. Thaler y Sunstein (2008, Nudge) sistematizan los nudges: cambios en la arquitectura de elección que, sin restricciones ni precios, orientan la conducta. La inscripción automática a pensiones complementarias con opt-out voluntario es el ejemplo más documentado, con tasas de adhesión que pasan del 50 % (opt-in) al 90 % (opt-out) en empresas anglosajonas. En España, el Real Decreto 2/2023 de reforma de pensiones incorpora el Plan de Pensiones de Empleo Simplificado (PPES) con inscripción por defecto para nuevos trabajadores, siguiendo explícitamente esta lógica. En el frente energético, la visualización en tiempo real del consumo eléctrico (displays smart meter) actúa como nudge informativo: meta-análisis de Allcott (2011) muestran reducciones del 1,5-2 % del consumo sin necesidad de cambiar el precio. La distinción entre política de precios (impuestos, bonos) y arquitectura de elección (nudge) es esencial para el diseño regulatorio contemporáneo y conecta directamente con el contenido del Tema 18 sobre instrumentos de intervención pública.

Conclusión

El argumento central de este tema es que el comportamiento del consumidor no puede reducirse a una función de demanda: es el resultado de un proceso de maximización de utilidad sujeto a restricciones, proceso que ha sido reformulado sucesivamente desde el marginalismo cardinal de Jevons, Menger y Walras (1871-74) hasta el ordinalismo de Pareto (1906) y Hicks-Allen (1934), la preferencia revelada de Samuelson (1938) y, finalmente, la economía conductual de Kahneman-Tversky (1979) y Thaler (Nobel 2017). Cada etapa no abandona la anterior, sino que la reencuadra: el ordinalismo mantiene la lógica optimizadora pero prescinde de la cardinalidad; la preferencia revelada prescinde incluso de las curvas de indiferencia; el enfoque conductual acepta la racionalidad como aproximación pero añade sesgos sistemáticos observables.

El tema recorre cuatro grandes ejes. El primero es la arquitectura de la elección del consumidor: utilidad marginal, curvas de indiferencia, restricción presupuestaria y equilibrio en la tangencia (equimarginalidad de Gossen). El segundo es la descomposición de los efectos de precio, con la ecuación de Slutsky (1915) como instrumento central para separar efecto sustitución (siempre negativo) y efecto renta (positivo en bienes normales, negativo en inferiores), con los casos extremos de Giffen y Veblen. El tercero es la sistematización de las elasticidades —precio, renta, cruzada— con sus determinantes y su aplicación a la incidencia tributaria (IVA, impuesto sobre bebidas azucaradas) y al análisis de mercados relevantes (test SSNIP, CNMC). El cuarto eje es la expansión conductual: aversión a las pérdidas, anclaje, contabilidad mental y arquitectura de elección (nudges) como complemento y crítica al homo economicus clásico.

Los vínculos con el temario son densos. La función de demanda que aquí se construye es la base del lado de la demanda en los mercados de los Temas 14-16. El excedente del consumidor que surge del análisis de precios es la contraparte del excedente del productor y juntos miden el bienestar en el análisis de las estructuras de mercado y los fallos (Tema 17). La elasticidad-renta y la ley de Engel conectan con la distribución de la renta (Tema 19). Las políticas pigouvianas sobre consumo —IVA diferenciado, impuestos correctores, nudges— son instrumentos de la función asignativa del Estado (Tema 18). La metodología experimental de Banerjee-Duflo-Kremer (Nobel 2019) para estimar demandas en contextos de pobreza y la microeconometría de Card, Angrist e Imbens (Nobel 2021) conectan con la macroeconomía del crecimiento (Tema 23) y con la evaluación de políticas públicas.

La idea-clave que el opositor debe poder enunciar con precisión es: el equilibrio del consumidor no es un supuesto sino un resultado; las desviaciones observadas (Giffen, Veblen, sesgos conductuales) no refutan el marco, lo enriquecen con hipótesis más realistas sobre preferencias y restricciones cognitivas. La pregunta «¿para qué sirve la teoría del consumidor?» tiene una respuesta directa: para predecir el impacto de precios relativos e ingresos sobre la demanda, y para diseñar intervenciones (impuestos, subsidios, nudges) que corrijan fallos de mercado o promuevan bienestar sin distorsionar innecesariamente la asignación.

Bibliografía
  1. JEVONS, W.S. (1871): The Theory of Political Economy, Macmillan.
  2. MENGER, C. (1871): Grundsätze der Volkswirtschaftslehre.
  3. WALRAS, L. (1874): Éléments d'économie politique pure.
  4. MARSHALL, A. (1890): Principles of Economics, Macmillan.
  5. PARETO, V. (1906): Manuale di economia politica.
  6. SLUTSKY, E. (1915): «Sulla teoria del bilancio del consumatore», Giornale degli Economisti.
  7. HICKS, J.R. i ALLEN, R.G.D. (1934): «A Reconsideration of the Theory of Value», Economica.
  8. SAMUELSON, P. (1938): «A Note on the Pure Theory of Consumer's Behaviour», Economica.
  9. VARIAN, H.R. (2014): Intermediate Microeconomics, 9a ed., Norton.
  10. KAHNEMAN, D. i TVERSKY, A. (1979): «Prospect Theory», Econometrica.
  11. THALER, R. (2015): Misbehaving, Norton (Nobel 2017).
  12. BANERJEE, A., DUFLO, E. i KREMER, M. (2019): Nobel por experimentos de campo en pobreza.
  13. INE (2024): Encuesta de Presupuestos Familiares.
  14. CNMC (2024): Informe anual de supervisión del mercado minorista.

Síntesis del tema

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Preguntas frecuentes

¿Qué resuelve la paradoja del agua y el diamante?

La utilidad marginal, no la total. El agua es tan abundante que su utilidad marginal es casi nula pese a su utilidad total enorme; el diamante, escaso, tiene una utilidad marginal elevada. El precio depende de la última unidad disponible (Gossen 1854), no del valor total.

¿En qué se diferencian el efecto sustitución y el efecto renta?

El efecto sustitución mide el cambio de consumo manteniendo la utilidad ante un cambio de precio relativo; es siempre negativo. El efecto renta recoge la variación del poder adquisitivo real: positivo en bienes normales, negativo en inferiores. Slutsky (1915) y Hicks descomponen así toda variación de precio.

¿Qué es un bien Giffen y en qué se diferencia de un Veblen?

Un bien Giffen es inferior donde el efecto renta supera al sustitución, dando demanda ascendente (patatas en la Irlanda del XIX). El bien Veblen es de lujo ostentoso cuya demanda crece con el precio por señalización (Veblen 1899); no viola la racionalidad, añade un argumento de estatus.

¿Qué aporta la economía conductual a la teoría del consumidor?

Kahneman y Tversky (1979) y Thaler (Nobel 2017) muestran que el consumidor no es plenamente racional: aversión a las pérdidas, anclaje, efecto marco, contabilidad mental. Critican el homo economicus y fundamentan los nudges, cambios en la arquitectura de elección aplicados en pensiones o donación de órganos.