Tema 5
Institucionalismo. Keynesianismo. Monetarismo.
Introducción
Tras 1900, el pensamiento económico se diversifica. Elinstitucionalismo critica la abstracción neoclásica, Keynes (1936) revoluciona la macroeconomía, el monetarismo de Friedman responde en los años 70, y nacen la economía conductual, experimental, ecológica y feminista.
1. El institucionalismo
1.1. Viejo institucionalismo
Thorstein Veblen (1857-1929): The Theory of the Leisure Class (1899). Crítica al consumo ostentoso, ironía sobre la economía ortodoxa. Consumo conspicuo (Veblen goods): bienes cuya demanda aumenta con el precio porque señalizan estatus, contradiciendo aparentemente la ley de la demanda. Veblen propone una economía evolutiva basada en hábitos, instintos y rutinas, opuesta al equilibrio mecánico de los neoclásicos.
John R. Commons: foco en transacciones y derecho. La unidad básica del análisis no es el mercado anónimo sino la transacción, regulada por reglas de funcionamiento. Wesley Mitchell: ciclos económicos, fundador del NBER (1920) y pionero del análisis empírico de coyuntura. La tradición empírica del NBER llega hasta los datings oficiales de recesiones EE. UU. usados aún hoy.
1.2. Nueva Economía Institucional (NEI)
Desde los años 70. Reconcilia neoclásicos e instituciones:
• Ronald Coase (1937 The Nature of the Firm, 1960 Problem of Social Cost). Nobel 1991. Costes de transacción.
• Douglass North (Nobel 1993): instituciones como reglas del juego. Institutions, Institutional Change and Economic Performance (1990).
• Oliver Williamson (Nobel 2009): gobernanza de empresas.
• Elinor Ostrom (Nobel 2009): bienes comunales.
• Acemoglu-Robinson (2012, Why Nations Fail; Nobel 2024 con Simon Johnson): instituciones inclusivas (estado de derecho, derechos de propiedad amplios, mercados abiertos) frente a extractivas (élites estrechas, rentas privilegiadas). Su tesis central: las diferencias de prosperidad entre países —por ejemplo Corea del Sur vs. Corea del Norte, Nogales (EE. UU.) vs. Nogales (México)— no se explican por geografía o cultura sino por instituciones políticas y económicas determinadas históricamente. La concesión del Nobel en octubre de 2024 ha situado el institucionalismo en el centro del debate sobre desarrollo.
Aplicación a España: la calidad de las instituciones (estado de derecho, eficiencia judicial, control de la corrupción) se mide en indicadores como los Worldwide Governance Indicators (Banco Mundial). España ocupa una posición intermedia en la UE en estos índices, por debajo de los países nórdicos y Alemania, pero por encima de Italia o Grecia. La reforma institucional es un debate político recurrente.
Genealogía de la NEI
De Coase a Acemoglu-Robinson — cinco generaciones de Nobel institucionalistas
2. Keynes y la revolución keynesiana
2.1. Contexto — la Gran Depresión
Crash de 1929 y paro masivo (25 % EE.UU.). Los neoclásicos predicen ajuste automático vía flexibilidad salarial. La realidad lo desmiente. Hace falta una nueva teoría.
2.2. John Maynard Keynes (1883-1946)
Economista, filósofo, inversor y alto funcionario del Tesoro británico. The General Theory of Employment, Interest and Money (1936) es la obra más influyente de la economía del siglo XX. Publicada en plena Gran Depresión, cuando el paro en EE. UU. superaba el 25 % y los economistas neoclásicos seguían prediciendo el ajuste automático vía flexibilidad de salarios, la Teoría General ofrece una explicación alternativa: la economía puede quedar atrapada en un equilibrio con paro involuntario. Si los salarios y los precios son rígidos a la baja —como documentaba la realidad de 1929-1935—, el mecanismo de autoajuste neoclásico no funciona. El paro no es consecuencia de que los trabajadores pidan salarios demasiado altos (desempleo voluntario), sino de una insuficiencia de demanda agregada que ningún agente individual puede resolver por sí solo.
La clave analítica es el papel de la demanda. Contra la Ley de Say (“la oferta crea su propia demanda”), Keynes demostró que en una economía monetaria los hogares pueden decidir no gastar sus ingresos —atesorar liquidez por motivo precaución o especulación—, rompiendo el circuito ingresos-gasto. Son los animal spirits: la inversión empresarial depende de las expectativas sobre el futuro, y esas expectativas son volátiles, no ancladas en fundamentos objetivos. Cuando la confianza se derrumba, la inversión cae, el empleo cae, la renta cae, la demanda cae, y la economía queda atrapada.
La solución propuesta es la política fiscal expansiva: en recesión, el sector público debe sustituir al sector privado como motor de la demanda mediante aumento del gasto o reducción de impuestos. El efecto se amplifica por el multiplicador fiscal: un aumento autónomo del gasto público de ΔG genera un aumento de la renta mayor que ΔG, porque cada euro gastado se convierte en renta de alguien que lo vuelve a gastar en parte. La magnitud del multiplicador depende de la propensión marginal a consumir (PMC): k = 1/(1 − PMC). Si PMC = 0,75, el multiplicador es 4; si PMC = 0,6, es 2,5. El impacto real del New Deal de Roosevelt, la reconstrucción europea posguerra y los paquetes de estímulo fiscal de 2008-2009 y de 2020-2021 ha sido estimado con estas herramientas, aunque el debate empírico sobre la magnitud del multiplicador keynesiano sigue abierto —Blanchard y Leigh (2013) documentaron que los organismos internacionales lo subestimaron sistemáticamente durante la crisis de la eurozona 2010-2013, cuando la austeridad fiscal fue más recesiva de lo previsto.
Cadena causal keynesiana
El multiplicador fiscal — de ΔG a la renta amplificada
2.3. Síntesis neoclásica-keynesiana
Hicks (1937): modelo IS-LM, formalización gráfica. Samuelson, Modigliani, Tobin. Dominante 1945-1970. La curva IS (inversión = ahorro) recoge los equilibrios del mercado de bienes; la curva LM (preferencia por la liquidez = oferta monetaria) recoge los equilibrios del mercado monetario. La intersección determina simultáneamente la renta nacional Y* y el tipo de interés i*.
Síntesis neoclásica-keynesiana
Diagrama IS-LM — equilibrio simultáneo bienes-monetario
Escuelas del siglo XX
Hitos del pensamiento económico — 1899 a 2024
Política fiscal expansiva (más G o menos T): desplaza IS a la derecha, sube Y e i. Política monetaria expansiva: desplaza LM a la derecha, sube Y y baja i. La trampa de la liquidez (LM horizontal a tipos cercanos a cero, observada en Japón años 1990 y zona euro 2014-2021) hace que la política monetaria convencional pierda eficacia y revaloriza la fiscal —argumento empírico clave del keynesianismo contemporáneo.
El keynesianismo experimentó un renacimiento notorio a raíz de la crisis de 2008. Los paquetes de estímulo fiscal de 2008-2009 —el American Recovery and Reinvestment Act de Obama (787.000 millones de dólares), los planes europeos de rescate bancario y los estímulos fiscales coordinados del G-20— se diseñaron con explícita referencia al modelo keynesiano del multiplicador. La eurozona, al optar por la consolidación fiscal tras 2010 (pacto de estabilidad y crecimiento, “troika” en Grecia, Portugal e Irlanda), prolongó la recesión más de lo previsto: Blanchard y Leigh (2013), en un influyente artículo del FMI, demostraron que los organismos internacionales habían subestimado el multiplicador fiscal en, al menos, 0,5 puntos, lo que explicaba el sobrecumplimiento recesivo de los programas de austeridad. Más tarde, la respuesta a la pandemia de 2020 —ERTE, ayudas directas, fondos Next Generation EU— siguió también una lógica keynesiana: sostener la demanda agregada ante un shock exógeno para evitar una espiral recesiva permanente. El debate entre keynesianos (a favor del estímulo) y neoconservadores (a favor de la consolidación temprana) sigue siendo uno de los ejes más relevantes de la política económica contemporánea, con implicaciones directas para los temas de política fiscal del Bloque C.
3. El monetarismo
3.1. Contexto: la estanflación de los años 70
El consenso keynesiano de la posguerra entró en crisis en los años 70 ante un fenómeno nuevo —la estanflación: paro alto + inflación alta simultáneamente—. La curva de Phillips estable (1958), que sugería un trade-off paro-inflación, dejó de funcionar. Los shocks petrolíferos (1973 OPEP, 1979 revolución iraní) y el agotamiento del modelo de Bretton Woods (Nixon abandona el patrón oro en 1971) abrieron espacio a la contrarrevolución monetarista.
3.2. Milton Friedman (1912-2006)
Nobel 1976. Líder de la Escuela de Chicago. Obras clave: Studies in the Quantity Theory of Money (1956), A Monetary History of the United States, 1867-1960 (con Anna Schwartz, 1963), Capitalism and Freedom (1962), Free to Choose (1980, con Rose Friedman).
Tesis principales:
• “La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario”, es decir, está causada por un crecimiento de la cantidad de dinero por encima del de la producción real. Reformulación moderna de la teoría cuantitativa: M·V = P·Y, con V (velocidad) razonablemente estable a largo plazo.
• Regla monetaria: la base monetaria debe crecer a un ritmo estable (k %), no discrecional. Mejor regla que discreción —argumento que Kydland-Prescott (Nobel 2004) formalizarán como inconsistencia temporal.
• La política fiscal activista es ineficaz (crowding out): el gasto público desplaza inversión privada vía tipos de interés, sin efecto neto sobre la renta a largo plazo.
• Hipótesis del ingreso permanente (1957): el consumo depende de la renta esperada de toda la vida, no de la renta corriente. Implica multiplicador keynesiano más bajo.
• Tasa natural de paro (NAIRU, 1968): existe un nivel de paro compatible con inflación estable. Estimular la demanda por debajo de la NAIRU genera inflación creciente sin reducir el paro de modo sostenible.
• Defensa del mercado libre, libertad de elección de escuela (vouchers), privatizaciones.
Renacimiento años 80: Thatcher (UK 1979), Reagan (EE. UU. 1981). Desinflación volckeriana 1979-1982 (subida tipos hasta el 19 %), recesión severa pero inflación dominada. Influencia en bancos centrales independientes posteriores (Banco de Inglaterra 1997, BCE 1998).
Monetarismo vs. keynesianismo
Friedman frente al paradigma keynesiano — cinco tesis comparadas
| Keynesianismo | Monetarismo (Friedman) | |
|---|---|---|
| Política monetaria | Discrecional; activa ante recesiones | Regla monetaria (k % estable); discreción es nociva |
| Política fiscal | Multiplicador alto; estímulo eficaz | Crowding out: el gasto público desplaza a la inversión privada |
| Paro | Trade-off paro-inflación (curva de Phillips estable) | Tasa natural / NAIRU; no hay trade-off a largo plazo |
| Consumo | Función keynesiana: C depende de Y corriente; PMC alta | Hipótesis del ingreso permanente (1957): C depende de Y esperada vital |
| Inflación | Origen multicausal (costes, expectativas, demanda) | «Siempre y en todas partes un fenómeno monetario» |
4. Escuelas posteriores
4.1. Nueva escuela clásica
Robert Lucas (Nobel 1995) formuló la hipótesis de expectativas racionales: los agentes usan toda la información disponible y no cometen errores sistemáticos. La implicación central —que hizo temblar los cimientos del keynesianismo— es que la política económica anticipada es ineficaz: los agentes descuentan de antemano el efecto y ajustan sus decisiones, anulando el impacto sobre las variables reales. La Crítica de Lucas (1976) a los modelos macroeconómicos señaló que los parámetros de los modelos keynesianos no son estables frente a cambios de política, porque los agentes adaptan su comportamiento. Este argumento impulsó los modelos DSGE con microfundamentos explícitos. Kydland y Prescott (Nobel 2004) desarrollaron la teoría del Real Business Cycle (RBC): los ciclos económicos son respuestas óptimas de los agentes a shocks tecnológicos reales, sin fricciones nominales.
4.2. Nueva economía keynesiana
Surgida en los años 80-90 como síntesis: acepta la crítica de Lucas (microfundamentos, expectativas racionales) pero reintroduce fricciones nominales (rigidez de precios y salarios) e imperfecciones de mercado que preservan el espacio para la política económica. Figuras clave: Mankiw (rigidez de los precios del menú), Stiglitz (Nobel 2001, salarios de eficiencia, racionamiento de crédito), Akerlof (Nobel 2001, información asimétrica y mercado de “lemons”), Blanchard (IS-LM nuevo keynesiano, curva de Phillips augmented). Los modelos DSGE nuevokeynesianos son hoy el lenguaje estándar de los bancos centrales: el Banco de España usa BEMOD, el BCE usa NAWM y EAGLE.
4.3. Economía conductual
Kahneman y Tversky (Prospect Theory, 1979, Kahneman Nobel 2002) documentaron sistemáticamente desviaciones del modelo de racionalidad perfecta: aversión a la pérdida (las pérdidas duelen aproximadamente el doble que las ganancias equivalentes alegran), efecto anclaje (el primer número que aparece en una negociación influye desproporcionadamente en el resultado), efecto marco (presentar las mismas opciones como ganancias o pérdidas cambia la elección) e ilusión de control. Thaler (Nobel 2017), con Nudge (2008, junto con Sunstein), aplicó estos hallazgos a la política pública: la arquitectura de elección diseña el entorno de decisión para conducir a elecciones socialmente mejores sin prohibir ni incentivar económicamente. Ejemplo español: el sistema de pensiones por defecto en el plan de ahorro voluntario, o la configuración del bono social de electricidad como opt-out en lugar de opt-in.
4.4. Economía experimental y RCT
Vernon Smith (Nobel 2002): demostró que el laboratorio puede usarse para testear teorías económicas. Sus experimentos pioneros sobre mercados de subasta doble mostraron convergencia rápida al equilibrio competitivo incluso con pocos participantes. Banerjee, Duflo y Kremer (Nobel 2019): aplicaron los RCT (ensayos aleatorizados controlados) a la economía del desarrollo. El J-PAL del MIT ha coordinado desde 2003 más de 1.500 RCT en 80 países, con hallazgos que cambian el diseño de programas de salud, educación y transferencias de renta. Card, Angrist e Imbens (Nobel 2021): los experimentos naturales permiten hacer inferencia causal creíble a partir de variación exógena no diseñada.
Economía conductual y experimental
De Prospect Theory a los Nobel del RCT — cinco hitos 1979-2019
4.5. Otras tendencias
Economía ecológica: Georgescu-Roegen aplicó la termodinámica a la producción económica; Daly desarrolló la economía del estado estacionario. Los planetary boundaries (Rockström 2009) identifican nueve límites biofísicos del sistema Tierra, de los que cuatro ya han sido traspasados. Raworth (2017, Doughnut Economics) propone una economía enmarcada entre un suelo social (las necesidades básicas de todos) y un techo ecológico (los límites planetarios).
Economía feminista: Folbre y Nelson critican la invisibilidad del trabajo de cuidados en las cuentas nacionales. El trabajo doméstico no remunerado (estimado en torno al 20-30 % del PIB español si se imputara a precios de mercado, según encuestas de uso del tiempo del INE) está sistemáticamente infravalorado. Claudia Goldin (Nobel 2023) explicó la persistencia de la brecha de género en el mercado de trabajo por la inelasticidad temporal de determinadas profesiones.
Piketty (2013, 2020): r > g —la tasa de retorno del capital supera estructuralmente la tasa de crecimiento económico— implica concentración creciente de la riqueza. El índice de Gini patrimonial en España es sustancialmente más alto (≈ 68-70) que el de renta (≈ 31,5), reflejando la concentración de activos inmobiliarios y financieros en los deciles superiores (Banco de España, EFF 2022).
MMT (Modern Monetary Theory): Wray y Kelton argumentan que los gobiernos soberanos con moneda propia nunca quiebran (emiten la moneda en que se endeudan) y que el límite del gasto público es la inflación, no el déficit. Posición controvertida: críticos (Summers, Rogoff) señalan el riesgo de espirales inflacionarias y pérdida de credibilidad ante los mercados.
La crítica heterodoxa contemporánea ha ganado notoriedad con autores que, sin pertenecer a un paradigma único, cuestionan los fundamentos normativos e institucionales del consenso mainstream. Joseph Stiglitz (Nobel 2001) ha argumentado a lo largo de los 2010-2020 que los mercados financieros desregulados producen inestabilidad sistémica, y que la austeridad fiscal impuesta en la eurozona desde 2010 agravó la recesión de forma evitable; su The Price of Inequality (2012) conecta desigualdad con déficit democrático. Mariana Mazzucato (2013, 2021) va más allá al cuestionar que el valor sea una categoría económica objetiva: en The Value of Everything (2018), sostiene que la economía mainstream ha deslizado silenciosamente a las finanzas y a los rentistas dentro de la categoría de productores de valor, mientras excluye de las cuentas nacionales la innovación pública que las hace posibles. La aportación de Mazzucato tiene implicaciones fiscales directas: si el Estado invierte riesgo, debería reclamar retornos mediante participaciones accionariales o licencias (propuesta aplicada parcialmente en la negociación de los contratos de las vacunas COVID-19 en 2020-2021).
El episodio de estanflación 2021-2023 constituyó el primer test empírico a gran escala de las escuelas macroeconómicas desde la crisis de 2008. La inflación en la zona euro alcanzó el 10,6 % en octubre de 2022 (Eurostat), el nivel más alto desde la creación del BCE; en España fue del 10,8 % en el mismo mes (INE). Los shocks de oferta energética tras la invasión rusa de Ucrania (febrero 2022) y los cuellos de botella postcovid reproducían el patrón de los años 70. Los monetaristas señalaron que la expansión monetaria sin precedentes de 2020-2021 (el balance del BCE pasó de 4,7 a 8,8 billones de euros) había creado las condiciones para la inflación una vez que los shocks de oferta actuaron como detonante —argumento coherente con Friedman (1956) y con la ecuación cuantitativa. Los nuevokeynesianos, en cambio, subrayaron que la inflación fue en gran parte de oferta (costes energéticos, cuellos de botella), no de demanda, y que la restricción monetaria del BCE (tipos del 0 % al 4,5 % entre julio 2022 y septiembre 2023) era un instrumento poco preciso frente a shocks sectoriales; Blanchard y Bernanke (NBER 2023) documentaron que los factores de oferta explicaban la mayoría del repunte inflacionario inicial. La desinflación posterior (inflación zona euro al 2,3 % en noviembre 2024, Eurostat) sin recesión profunda —el llamado “aterrizaje suave”— se citó desde el campo neoeynesiano como validación del manejo de los bancos centrales con modelos de fricción nominal. En síntesis: la estanflación 2022-2023 no zanjó el debate entre escuelas, pero demostró que el abanico de instrumentos disponibles —política monetaria, política de rentas, controles temporales de precios— requiere siempre diagnóstico previo sobre el origen del shock antes de seleccionar la respuesta.
Mapa de escuelas contemporáneas
Principales escuelas post-monetaristas — comparativa
| Autores / Nobels | Tesis central | Crítica principal | |
|---|---|---|---|
| Nueva clásica | Lucas (N.95), Kydland-Prescott (N.04) | Expectativas racionales; política sistemática ineficaz; ciclos reales | Supone mercados completos y sin fricciones; pobre predicción en crisis |
| Nueva keynesiana | Stiglitz (N.01), Akerlof (N.01), Mankiw | Rigideces nominales + info asimétrica → espacio para política fiscal y monetaria | Modelos DSGE muy complejos; también fallaron en 2008 |
| Conductual | Kahneman (N.02), Thaler (N.17) | Sesgos cognitivos sistemáticos; nudge como política | Difícil generalizar: los sesgos dependen del contexto cultural y cognitivo |
| NEI | Coase (N.91), North (N.93), Ostrom (N.09), Acemoglu (N.24) | Instituciones como reglas del juego; explican diferencias de prosperidad entre países | Circularidad: las instituciones están determinadas por los grupos de poder |
| Ecológica / Donut | Georgescu-Roegen, Daly, Raworth (2017) | Límites biofísicos del planeta; bien común como objetivo; decrecimiento selectivo | Escasa formalización; difícil integrar en política económica convencional |
Conclusión
El siglo XX fue el siglo de la pluralización del pensamiento económico. Si el Tema 4 cerró con el neoclasicismo como paradigma dominante, este tema muestra cómo ese paradigma fue desafiado, enriquecido y en parte sustituido por al menos cuatro grandes corrientes: el institucionalismo, el keynesianismo, el monetarismo y las escuelas más recientes. La tesis central es que ninguna de estas corrientes ha “ganado” de forma definitiva: la síntesis neokeynesiana-conductual que hoy domina los bancos centrales y ministerios de la OCDE es precisamente una síntesis —acepta expectativas racionales (Lucas) pero reintroduce fricciones nominales (Mankiw, Stiglitz), incorpora sesgos cognitivos (Kahneman-Tversky-Thaler) y otorga centralidad a las instituciones (North, Acemoglu).
Los cuatro bloques desarrollados en el tema son: (1) el institucionalismo —desde el Veblen de la clase ociosa y el consumo conspicuo hasta la Nueva Economía Institucional con Coase (Nobel 1991), North (Nobel 1993), Ostrom (Nobel 2009) y Acemoglu-Robinson (Nobel 2024), que demuestran que las instituciones son el determinante fundamental de la prosperidad; (2) la revolución keynesiana con la Teoría General (1936), el modelo IS-LM de Hicks (1937) y la trampa de la liquidez como caso límite que rehabilita la política fiscal; (3) el monetarismo de Friedman (Nobel 1976) con la ecuación cuantitativa reformulada, la tasa natural de paro, la hipótesis del ingreso permanente y la regla frente a discreción formalizada por Kydland-Prescott (Nobel 2004); (4) las escuelas posteriores —nueva clásica, nueva keynesiana, conductual, experimental, ecológica, feminista y MMT— que configuran el panorama intelectual actual.
La conexión con el resto del temario es estructural. El Tema 4 proveyó los fundamentos clásicos y neoclásicos. Los modelos IS-LM y AS-AD de este tema son la base del Bloque C (política fiscal y monetaria, Temas de macroeconomía). La teoría cuantitativa del dinero y la NAIRU de Friedman son clave para entender la política del BCE (objetivo de inflación del 2 % simétrico). La economía conductual de Kahneman-Thaler enriquece el análisis del consumidor del Bloque B. La NEI de North y Acemoglu es el marco analítico para el debate sobre instituciones y desarrollo del Bloque D.
La frase que resume la dinámica intelectual del siglo XX en economía: “los keynesianos convencieron a los monetaristas de que los precios son rígidos a corto plazo, y los monetaristas convencieron a los keynesianos de que las expectativas importan” — paráfrasis del propio Blanchard, uno de los arquitectos de la nueva síntesis, que el opositor puede citar como cierre de un análisis comparativo de escuelas.
- VEBLEN, T. (1899): The Theory of the Leisure Class.
- KEYNES, J.M. (1936): The General Theory of Employment, Interest and Money.
- HICKS, J. (1937): "Mr. Keynes and the Classics", Econometrica.
- FRIEDMAN, M. (1956): Studies in the Quantity Theory of Money.
- FRIEDMAN, M. i SCHWARTZ, A. (1963): A Monetary History of the United States.
- LUCAS, R. (1976): "Econometric Policy Evaluation: A Critique".
- COASE, R. (1937): "The Nature of the Firm", Economica.
- NORTH, D. (1990): Institutions, Institutional Change and Economic Performance, CUP.
- KAHNEMAN, D. i TVERSKY, A. (1979): "Prospect Theory", Econometrica.
- THALER, R. i SUNSTEIN, C. (2008): Nudge, Yale UP.
- ACEMOGLU, D. i ROBINSON, J. (2012): Why Nations Fail, Crown.
- PIKETTY, T. (2013): Le Capital au XXIe siècle.
- RAWORTH, K. (2017): Doughnut Economics.
Síntesis del tema
El one-pager de síntesis del tema, para repaso rápido.
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