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Bloque A · Fundamentos

Tema 4

Evolución del pensamiento. Clásicos, marxismo, neoclásicos.

Introducción

La historia del pensamiento económico ilumina el presente: cada crisis nos hace volver a Smith, Marx, Marshall o Keynes. Este tema recorre las tres grandes tradiciones —clásica, marxista y neoclásica— hasta la revolución marginalista de 1871-74 y la consolidación de la economía neoclásica con Marshall y Pareto. El Tema 5 cubrirá el siglo XX (institucionalismo, Keynes, monetarismo y tendencias contemporáneas).

1. Precursores del pensamiento económico

1.1. Antigüedad y Edad Media

Aunque la Economía moderna nace con Smith (1776), hay reflexión económica desde la Antigüedad. Aristóteles (siglo IV a.C., Política y Ética a Nicómaco) distinguió valor de uso y valor de cambio, oikonomia y crematística, condenó la usura. Tomás de Aquino (siglo XIII) recogió esta tradición y formuló la doctrina del precio justo.

Mención especial merece la Escuela de Salamanca (siglos XVI-XVII): Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Martín de Azpilcueta. Adelantaron la teoría cuantitativa del dinero (al observar la inflación causada por el oro y la plata americanos), defendieron la libertad de comercio y formularon principios que prefiguran a Smith. Schumpeter (1954) los reconoció como auténticos precursores.

1.2. Mercantilismo (siglos XVI-XVIII)

Pensamiento dominante en la Europa absolutista. Identificó la riqueza con la acumulación de metales preciosos (oro y plata) y promovió una política activa: fomento de exportaciones manufactureras, restricciones a importaciones, monopolios coloniales, balanza comercial favorable. Figuras: Jean-Baptiste Colbert (Francia, ministro de Luis XIV, 1665-1683), Thomas Mun (Inglaterra, England s Treasure by Forraign Trade, 1664).

Crítica posterior: confundió la riqueza con el oro y descuidó la producción real. Sin embargo, los autores mercantilistas avanzaron en cuestiones de balanza de pagos, demanda efectiva y empleo (un punto que Keynes les reconoció en la Teoría general).

1.3. Fisiocracia (siglo XVIII)

Francia, segunda mitad del siglo XVIII, liderada por François Quesnay (médico de Madame de Pompadour). Su Tableau économique (1758) es el primer modelo circular de la economía: representa los flujos entre clases (agricultores, artesanos, propietarios). Tesis central: la tierra es la única fuente de riqueza neta (producto neto), la industria es “estéril”.

Aportes duraderos: la idea del flujo circular, el laissez faire, laissez passer contra los privilegios mercantilistas, y la noción de orden natural económico. Turgot, ministro de Luis XVI, intentó aplicar las ideas fisiócratas con escaso éxito político.

Historia del pensamiento — precursores

De Aristóteles a Adam Smith (400 a.C. – 1776)

De Aristóteles a Adam Smith (400 a.C. – 1776) ~350 a.C. Aristóteles oikonomia vs. crematística s. XIII Tomás de Aquino precio justo; usura s. XVI Escuela de Salamanca teoría cuantitativa del dinero 1615 Mercantilismo Mun, Colbert — riqueza = oro 1758 Quesnay Tableau économique — fisiocracia 1776 Adam Smith WoN — Economía moderna
Schumpeter (1954) reconoció a la Escuela de Salamanca como auténticos precursores de Smith en teoría monetaria y libre comercio.

2. La Economía clásica

2.1. Adam Smith (1723-1790)

Filósofo moral escocés, profesor en Glasgow. Sus dos obras principales son The Theory of Moral Sentiments (1759) e An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (1776). La publicación de la segunda coincide exactamente con el inicio de la Revolución Industrial inglesa y con la Declaración de Independencia de EE. UU.: un símbolo de la doble transformación económica e institucional del mundo atlántico. Smith es el fundador de la Economía como disciplina autónoma, aunque su propia obra es más rica en matices que la caricatura del libre mercado sin restricciones que a veces se atribuye a su legado.

Su idea más célebre es la mano invisible: el mercado coordina los intereses individuales hacia el bien común sin necesidad de planificación central. La cita literal de la Wealth of Nations: “no es de la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero de quienes esperamos nuestra cena, sino de su atención a su propio interés”. Conviene matizar que la mano invisible aparece literalmente solo dos veces en toda la obra de Smith, y en contextos muy acotados; la lectura que de ella hizo el liberalismo radical del siglo XIX fue más sistemática de lo que el propio Smith hubiera reconocido.

La división del trabajo es, para Smith, la fuente principal de la productividad. El ejemplo célebre de la fábrica de alfileres —donde 10 operarios especializados producen 48.000 alfileres al día frente a las 200 piezas que cada uno haría trabajando aislado— ilustra los tres mecanismos: destreza adquirida por repetición, ahorro del tiempo de cambio de tarea, e invención de máquinas que emerge de la especialización. Smith añade que “la división del trabajo está limitada por el tamaño del mercado”: el comercio amplía el mercado efectivo y permite mayor especialización, lo que explica por qué la apertura comercial y el crecimiento económico se refuerzan mutuamente (Tema 9, Bloque A; Tema de comercio exterior, Bloque D).

En la teoría del valor, Smith es ambivalente. Para sociedades primitivas propone el valor-trabajo: el valor de los bienes se mide por la cantidad de trabajo que contienen. Pero reconoce que en economías comerciales avanzadas el precio natural de un bien incluye salario + beneficio + renta, sin reducirse al trabajo. Esta ambigüedad será el punto de partida de Ricardo (1817) y Marx (1867), y la debilidad que la revolución marginalista (1871-74) vendrá a resolver mediante la utilidad marginal. Sobre el papel del Estado, Smith no era el apologeta del laissez-faire ilimitado que los liberales decimonónicos construyeron: defendió explícitamente la provisión pública de educación, infraestructuras y servicios que el mercado no proveería de forma óptima —una posición cercana a lo que hoy llamaríamos corrección de fallos de mercado.

2.2. David Ricardo (1772-1823)

Comerciante y financiero inglés convertido en economista. Su obra mayor son los Principles of Political Economy and Taxation (1817). Razonador extremadamente riguroso, formalizó la economía clásica.

Ventaja comparativa. Demostración (capítulo VII) de que dos países se benefician del comercio aunque uno sea absolutamente más productivo en todo, si se especializan según sus ventajas relativas. El ejemplo de Inglaterra-Portugal (paño y vino) es uno de los más célebres de la historia del pensamiento. Sigue siendo la base teórica del comercio internacional moderno.

Renta diferencial. A medida que la población crece, se cultivan tierras de peor calidad. El precio del grano se fija por el coste de las peores tierras, y los propietarios de tierras mejores obtienen una renta diferencial. Anticipa toda la teoría moderna de la renta económica.

Distribución entre las tres clases. Ricardo se interesó por cómo se reparte la renta entre terratenientes (renta), capitalistas (beneficio) y trabajadores (salario). Pesimismo: a largo plazo el beneficio tiende a caer y la renta a crecer.

Equivalencia ricardiana (planteada por Ricardo y formalizada por Barro 1974): financiar el gasto público con deuda o con impuestos es equivalente si los hogares anticipan los impuestos futuros.

2.3. Otros clásicos

Thomas Robert Malthus (1798), Ensayo sobre el principio de la población. Tesis: la población tiende a crecer geométricamente y los alimentos solo aritméticamente, lo que conducirá a crisis recurrentes de subsistencia. La predicción no se cumplió en los países industrializados gracias a la transición demográfica (caída espontánea de la natalidad con el desarrollo) y al progreso técnico agrícola (Revolución Verde, rendimientos crecientes de los fertilizantes nitrogenados tras Haber-Bosch). Sin embargo, el pensamiento malthusiano resurge en los debates de sostenibilidad ecológica y cambio climático: los límites físicos del planeta (Rockström 2009, planetary boundaries) y la presión demográfica en el África subsahariana vuelven a hacer pertinente la reflexión sobre los límites del crecimiento. Conviene matizar: Malthus también contribuyó al debate sobre la demanda efectiva —anticipando a Keynes al señalar que el ahorro excesivo de los terratenientes podía reducir la demanda global— un punto que el propio Keynes le reconoció en la Teoría general.

Jean-Baptiste Say (1803), Traité d economie politique. Formuló la Ley de Say: “la oferta crea su propia demanda”. En una economía monetaria de intercambio, producir genera ingresos que, cuando se gastan, crean demanda equivalente; no puede haber sobreproducción duradera a escala global. La tesis tiene un núcleo lógico en el análisis del trueque, pero ignora la posibilidad de acumulación ociosa de dinero y la incertidumbre: si los agentes atesoran liquidez en lugar de gastar, la demanda cae por debajo de la oferta. Fue criticada centralmente por Marx (las crisis de sobreproducción son consustanciales al capitalismo) y por Keynes (1936) (la demanda agregada puede quedar crónicamente deprimida, con desempleo de equilibrio).

John Stuart Mill (1848), Principles of Political Economy. Síntesis elegante del pensamiento clásico; es el manual de Economía Política dominante durante tres décadas. Mill combinó el rigor analítico ricardiano con una sensibilidad social inusual para la época: defendió el impuesto progresivo sobre las herencias (para limitar la transmisión de privilegios), el cooperativismo obrero y la igualdad de derechos de las mujeres —incluyendo el sufragio femenino, posición que expuso en The Subjection of Women (1869)—. Su liberalismo era positivo: la libertad se realizaba solo cuando existían condiciones materiales para ejercerla. Es la última gran obra clásica antes de la revolución marginalista de 1871.

Otros clásicos

Malthus, Say y Mill — tres obras canónicas 1798-1848

Malthus, Say y Mill — tres obras canónicas 1798-1848 1798 Malthus Essay on Population 1803 Say Traité d'économie politique 1848 Mill Principles of Political Economy
Tres obras que enmarcan medio siglo de pensamiento clásico entre Smith (1776) y la revolución marginalista (1871).

3. La Economía marxista

3.1. Karl Marx (1818-1883)

Filósofo, economista y revolucionario alemán. Vivió en exilio en París, Bruselas y finalmente Londres, donde escribió El Capital en la sala de lectura del British Museum. Volumen I publicado en 1867; volúmenes II y III editados póstumamente por Engels. Obra monumental que combina filosofía hegeliana, historia social y economía clásica ricardiana.

Materialismo histórico. La base económica (modo de producción: relaciones sociales de producción más fuerzas productivas) determina la superestructura política-jurídica-ideológica. La historia avanza por sucesión de modos de producción (esclavista, feudal, capitalista, socialista) impulsada por contradicciones internas.

Teoría del valor-trabajo (refinada). El valor de las mercancías se mide por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas en condiciones medias. Marx distingue valor de uso (utilidad concreta) y valor de cambio (cantidad de otra mercancía por la que se intercambia).

Plusvalía. El trabajador vende su fuerza de trabajo y produce más valor del que cobra. La diferencia (plusvalía) es la fuente del beneficio capitalista. Distinción entre plusvalía absoluta (alargar la jornada) y relativa (aumentar la productividad).

Ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio. Con el desarrollo capitalista, aumenta la composición orgánica del capital (más capital fijo por trabajador) y la tasa media de ganancia tiende a caer, generando crisis periódicas.

Fetichismo de la mercancía. En el capitalismo, las relaciones sociales entre personas aparecen como relaciones entre cosas (mercancías). Concepto influyente en sociología y filosofía contemporáneas.

Transición al socialismo. Las contradicciones internas (concentración de capital, proletarización, crisis) llevarían al fin del capitalismo y a una sociedad sin clases.

3.2. Sucesores y críticas

Friedrich Engels: colaborador y editor de Marx; escribió La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845).

Rosa Luxemburg (La acumulación del capital, 1913): teoría imperialista del capitalismo, necesidad de mercados externos.

Vladímir Lenin (El imperialismo, fase superior del capitalismo, 1916): el capitalismo financiero monopolista exporta capital y conduce a guerras interimperialistas.

Piero Sraffa (Producción de mercancías por medio de mercancías, 1960): crítica neo-ricardiana al neoclasicismo. Mostró que el capital no es un factor homogéneo medible; controversia de Cambridge contra MIT (Robinson y Sraffa contra Samuelson y Solow).

Crítica clásica al valor-trabajo desde el marginalismo: Böhm-Bawerk (1896, Karl Marx and the Close of His System) y la transformación de valores en precios. El debate ha continuado hasta hoy con Morishima, Steedman, Foley, Duménil.

Tradición marxista

De Marx a Sraffa — continuadores, críticos y la controversia de Cambridge

De Marx a Sraffa — continuadores, críticos y la controversia de Cambridge Marx 1867 · Das Kapital Engels 1845 · Lage Luxemburg 1913 · Acumulación Lenin 1916 · Imperialismo Böhm-Bawerk 1896 · crítica Sraffa 1960 · neo-ricardiano
La controversia de Cambridge (Robinson-Sraffa contra Samuelson-Solow, años 1960) actualizó el debate marxiano sobre la medida del capital.

4. Revolución marginalista y neoclasicismo

4.1. 1871-74: tres autores simultáneos

La revolución marginalista da la vuelta a la teoría del valor: ya no es el trabajo incorporado sino la utilidad marginal (la utilidad de la última unidad consumida) lo que determina el precio. Tres autores llegan independientemente a la misma idea entre 1871 y 1874:

William Stanley Jevons (Inglaterra, 1871, The Theory of Political Economy). Defensor de la matemática en Economía. Formula la utilidad como función derivable.

Carl Menger (Austria, 1871, Grundsätze der Volkswirtschaftslehre). Fundador de la Escuela Austríaca. Énfasis en el subjetivismo del valor y en la imputación del valor desde los bienes finales a los factores. Discípulos: Böhm-Bawerk, Wieser, más tarde Mises y Hayek.

Léon Walras (Suiza, 1874, Éléments d economie politique pure). Formalización matemática del equilibrio general: todos los mercados se equilibran simultáneamente mediante un sistema de ecuaciones simultáneas. Anticipa el modelo Arrow-Debreu (1954).

Revolución marginalista 1871-74

Tres autores, tres países, una misma idea: la utilidad marginal

País y obra Idea distintiva Escuela posterior
Jevons (1871) Inglaterra — Theory of Political EconomyFormalización matemática de la utilidad; defiende el cálculo diferencial en EconomíaEconomía matemática anglosajona; antecedente de la econometría
Menger (1871) Austria — Grundsätze der VolkswirtschaftslehreSubjetivismo del valor; imputación desde bienes finales a factores; énfasis en la incertidumbreEscuela Austríaca (Böhm-Bawerk, Mises, Hayek)
Walras (1874) Suiza — Éléments d'économie politique pureEquilibrio general simultáneo de todos los mercados; tâtonnement walrasianoEscuela de Lausana; Arrow-Debreu (1954); teoría moderna del equilibrio general
La simultaneidad de los tres descubrimientos —sin comunicación entre sus autores— es un ejemplo histórico de múltiple descubrimiento científico (Schumpeter 1954).

Mapa de la revolución marginalista

1871-74 — un centro, tres autores, tres escuelas

1871-74 — un centro, tres autores, tres escuelas Revolución marginalista 1871-74 · utilidad marginal Jevons Inglaterra · economía matemática Menger Austria · Escuela Austríaca Walras Suiza · eq. general · Lausana
Tres autores convergen al mismo concepto desde tradiciones diferentes; cada uno funda una escuela posterior con metodología y temas propios.

4.2. Alfred Marshall (1842-1924)

Profesor en Cambridge durante décadas. Sus Principles of Economics (1890) son el manual neoclásico de referencia durante más de medio siglo y la base de todo el Bloque B de este temario. La estrategia pedagógica de Marshall es singular: el análisis matemático se relega a notas a pie de página y apéndices, y el cuerpo del texto usa lenguaje verbal accesible y metáforas orgánicas —la economía como ser vivo que crece y se adapta. Marshall quería que la economía fuera una ciencia al alcance de cualquier ciudadano inteligente, sin sacrificar el rigor.

Su aportación más conocida es la cruz oferta-demanda (las “tijeras de Marshall”): el precio es determinado conjuntamente por la oferta y la demanda, como ninguna de las dos hojas de una tijera puede cortar sola. Con esto Marshall resuelve una disputa que había dividido a los clásicos (que priorizaban el coste de producción) y a los marginalistas puros (que priorizaban la utilidad): ambas hojas son simultáneamente necesarias, aunque en el corto plazo domina la demanda y en el largo el coste de oferta. Esta síntesis es el corazón de toda la microeconomía que el opositor debe dominar (Tema 10, Bloque A; Temas 11-14, Bloque B).

La elasticidad es una medida cuantitativa de la sensibilidad de la cantidad demandada u ofertada a variaciones del precio o de la renta. Su formalización permitió tratar rigurosamente preguntas que antes solo admitían respuestas cualitativas: ¿cómo afecta una subida del IVA a la recaudación? ¿Qué efecto tiene un impuesto específico sobre el alcohol en el consumo? La distinción corto/largo plazo es igualmente fundamental: en el corto plazo el capital es fijo y la oferta relativamente rígida; en el largo, las empresas pueden ajustar todos los factores, entrar o salir del mercado, y la oferta se vuelve más elástica. Marshall distinguió además un “período de mercado” (oferta totalmente fija) como tercer horizonte temporal.

El excedente del consumidor —diferencia entre la disposición máxima a pagar y el precio efectivamente pagado— y el excedente del productor son las bases del análisis de bienestar marshalliano y permiten cuantificar las ganancias y pérdidas de eficiencia de impuestos, monopolios y regulaciones (Tema 14 y Tema 17, Bloque B).

4.3. Vilfredo Pareto (1848-1923)

Economista y sociólogo italiano. Sucesor de Walras en Lausana. Su Manuale di Economia Politica (1906) es el cierre de la primera generación neoclásica.

Óptimo de Pareto: una asignación es eficiente cuando no puede mejorarse el bienestar de un agente sin empeorar el de otro. Es el criterio normativo central de la teoría del bienestar moderna, aunque deliberadamente neutro respecto a la distribución (todo el ingreso en una persona puede ser óptimo de Pareto).

Distribución de Pareto: documentó empíricamente que las rentas más altas siguen una distribución muy asimétrica. Origen de la “ley 80/20” (el 20 % de la población concentra el 80 % de la riqueza). Hoy se usa en muchos campos: ventas, lingüística, redes.

Curvas de indiferencia: representación gráfica de las preferencias del consumidor sin necesidad de cardinalizar la utilidad (utilidad ordinal).

Pareto sentó las bases de la economía del bienestar formalizada después por Bergson, Samuelson, Arrow.

5. Visualización: la cruz de Marshall

Las tijeras de Marshall (1890): valor = utilidad y coste

Marshall sintetiza la tradición clásica (coste de producción) y la marginalista (utilidad marginal): el precio se determina como las dos hojas de una tijera —oferta y demanda—, ninguna corta sola. La oferta refleja costes marginales crecientes; la demanda, utilidades marginales decrecientes. El equilibrio (P*, Q*) es donde las dos curvas se cortan.

Cruz de Marshall

Esquema simple oferta-demanda — las tijeras de Marshall

Esquema simple oferta-demanda — las tijeras de Marshall Q (cantidad) P (precio) O D E (P*, Q*)
Equilibrio: punto donde se cruzan las dos hojas de la tijera (Marshall, 1890).

La diferencia con los clásicos: para Smith o Ricardo, el precio natural lo fijaba el coste de producción (especialmente el trabajo incorporado). Marshall añade la dimensión de la utilidad y subraya que ambas hojas son simultáneamente necesarias.

Cronología paralela 1776-1890

Clásicos · Marx · neoclásicos — tres tradiciones, tres respuestas al valor

Clásicos · Marx · neoclásicos — tres tradiciones, tres respuestas al valor Smith 1776 · WoN Ricardo 1817 · Princ. Mill 1848 · Principles Marx 1867 · Das Kapital Jevons-Menger 1871 · marginalismo Walras 1874 · eq. general Marshall 1890 · síntesis
Tres tradiciones paralelas y sus puentes: la herencia ricardiana llega tanto a Mill (continuación) como a Marx (crítica); los marginalistas dialogan con clásicos y marxistas hasta la síntesis marshalliana.

Conclusión

La gran narrativa de este tema es la de una disciplina que, en menos de 150 años, pasa de la filosofía moral y la política de la riqueza —con la Economía Política clásica de Smith (1776), Ricardo (1817) y Mill (1848)— a una ciencia formalizada con herramientas matemáticas, análisis marginal y teoría del bienestar. El eje de esa transformación es la revolución marginalista de 1871-74: Jevons en Inglaterra, Menger en Austria y Walras en Suiza llegan simultáneamente —sin comunicación entre ellos— a la conclusión de que el valor no reside en el trabajo incorporado sino en la utilidad de la última unidad consumida. Fue una de las coincidencias más comentadas en la historia de la ciencia (Schumpeter 1954 habló de descubrimiento múltiple). Marx (1867) representó la vía alternativa: una crítica radical al modo de producción capitalista desde la categoría de plusvalía y la teoría del valor-trabajo llevada a sus consecuencias; su influencia en la sociología, la historia y los movimientos políticos del siglo XX es comparable a la de Darwin en biología, aunque su validez como sistema analítico económico ha sido debatida desde Böhm-Bawerk (1896) hasta los debates contemporáneos sobre la transformación de valores en precios.

Los cuatro ejes recorridos en el tema son: (1) los precursores —Aristóteles, escolástica, mercantilismo y fisiocracia— que muestran que la reflexión económica precede en siglos a la Economía como disciplina; (2) la Economía clásica con sus tres grandes figuras (Smith, Ricardo, Mill) y su contribución a la teoría del valor, la distribución, el comercio internacional y el papel del Estado; (3) la crítica marxista con el materialismo histórico, la plusvalía, la tendencia a la baja de la tasa de beneficio y sus sucesores neo-ricardianos; (4) la síntesis neoclásica con Marshall (equilibrio parcial, elasticidad, excedente del consumidor), Walras (equilibrio general) y Pareto (óptimo paretiano, distribución de Pareto, curvas de indiferencia).

Los vínculos con el resto del temario son continuos. El Tema 5 retoma la historia del pensamiento donde este tema la deja —con Keynes, el monetarismo y las escuelas contemporáneas—. Los conceptos de Smith (mano invisible, división del trabajo) y Marshall (oferta-demanda, elasticidad, excedente) son omnipresentes en el Bloque B de microeconomía. El óptimo de Pareto es el criterio de eficiencia central del Tema 17 (fallos del mercado). La ventaja comparativa de Ricardo (Tema 4) es el fundamento del comercio internacional del Bloque D.

La clave que diferencia en un examen oral: la paradoja del valor (agua vs. diamante) es el síntoma del problema que los clásicos no pudieron resolver con el valor-trabajo; los marginalistas la zanjaron con la utilidad marginal decreciente. Citar a Jevons, Menger y Walras (1871-74) como resolución es imprescindible y marca profundidad de conocimiento.

Bibliografía
  1. SMITH, A. (1776): The Wealth of Nations.
  2. RICARDO, D. (1817): Principles of Political Economy and Taxation.
  3. MALTHUS, T.R. (1798): An Essay on the Principle of Population.
  4. MILL, J.S. (1848): Principles of Political Economy.
  5. MARX, K. (1867): Das Kapital, vol. I.
  6. JEVONS, W.S. (1871): The Theory of Political Economy.
  7. MENGER, C. (1871): Grundsätze der Volkswirtschaftslehre.
  8. WALRAS, L. (1874): Éléments d'économie politique pure.
  9. MARSHALL, A. (1890): Principles of Economics, Macmillan.
  10. PARETO, V. (1906): Manuale di Economia Politica.
  11. SCHUMPETER, J. (1954): History of Economic Analysis (póstumo).
  12. BLAUG, M. (1985): Economic Theory in Retrospect, Cambridge UP.
  13. QUESNAY, F. (1758): Tableau économique.
  14. SAY, J.B. (1803): Traité d economie politique.

Síntesis del tema

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Preguntas frecuentes

¿Qué fue la revolución marginalista de 1871-74?

Jevons (1871), Menger (1871) y Walras (1874) llegaron independientemente a la misma idea: el valor no reside en el trabajo incorporado, sino en la utilidad marginal, la utilidad de la última unidad consumida. Schumpeter (1954) lo calificó de descubrimiento múltiple.

¿En qué se diferencia la teoría del valor de Marx y la de Marshall?

Para Marx, el valor de las mercancías se mide por el tiempo de trabajo socialmente necesario. Marshall lo supera con la cruz oferta-demanda: el precio lo determinan conjuntamente coste de producción y utilidad marginal, como las dos hojas de una tijera, ninguna corta sola.

¿Qué es la plusvalía en Marx?

El trabajador vende su fuerza de trabajo y produce más valor del que cobra; esa diferencia, la plusvalía, es la fuente del beneficio capitalista. Marx distingue plusvalía absoluta (alargar la jornada) y relativa (aumentar la productividad).

¿Cómo resolvió el marginalismo la paradoja del valor (agua-diamantes)?

Los clásicos no podían explicar con el valor-trabajo por qué el agua, vital, vale menos que un diamante. El marginalismo la zanjó con la utilidad marginal decreciente: la del agua es baja por su abundancia, la del diamante alta por su escasez.