Supuesto 17
Enunciado
La curva de Phillips establece una relación inversa entre inflación y desempleo. Su versión aumentada por expectativas (Friedman, The Role of Monetary Policy, AER 1968; Phelps, Money-Wage Dynamics and Labor-Market Equilibrium, JPE 1968) es:
donde π es la inflación observada, πe es la inflación esperada, u es la tasa de desempleo, un es la NAIRU (tasa de desempleo no aceleradora de la inflación) y α es la sensibilidad de la inflación al ciclo.
Para España en el periodo 2022-2024, se dispone de los siguientes datos:
- NAIRU estimada por el Banco de España (2024): un = 11,5%
- Parámetro α = 0,6
- Inflación esperada 2022 (expectativas adaptativas con θ = 0,5): πe2022 = 3,5%
- Tasa de desempleo 2022: u2022 = 12,9% (EPA 4T 2022)
- Inflación observada 2022: π2022 = 8,4% (IPC media anual)
Se pide:
- Calcula la inflación que predice la curva de Phillips aumentada para 2022 y compara con el dato real. Explica la discrepancia.
- Actualiza las expectativas para 2023 mediante expectativas adaptativas con θ = 0,5. Calcula la inflación predicha para 2023 si la tasa de paro cae a 11,8%.
- Explica el concepto de NAIRU y su estimación para España. Incluye datos del INE/Banco de España 2023-2024.
- Evalúa críticamente las implicaciones de política económica del modelo de Friedman-Phelps: ¿existe un trade-off inflación-desempleo a largo plazo?
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Sustituimos en la ecuación de Friedman-Phelps:
La inflación predicha es del 2,66%, frente al 8,4% real. La discrepancia es de casi 6 puntos porcentuales.
π predicha = 2,66% | π real = 8,4% | Discrepancia = +5,74 pp
La enorme discrepancia revela que la inflación de 2022 no fue fundamentalmente de demanda (Phillips clásica) sino un shock de oferta exógeno: invasión rusa de Ucrania (febrero 2022), crisis energética (gas +300%, electricidad +200%), y cuellos de botella en cadenas de suministro post-COVID persistentes. La curva de Phillips de demanda no captura estos shocks directamente; solo mediante una revisión al alza masiva de la inflación esperada (que en 2022 era aún muy inferior al shock energético real) puede explicarse el dato. El modelo requiere añadir un término de shocks de oferta: π = πe − α·(u−un) + εoferta.
Con expectativas adaptativas (Cagan, 1956; Nerlove, 1958), la expectativa para t+1 se actualiza ponderando el error pasado:
Con u2023 = 11,8% (según enunciado):
El IPC real de España en 2023 fue del 3,5% (media anual). De nuevo la predicción adaptativa sobreestima la inflación porque no capta la rápida caída del componente energético en 2023 (base efecto y descenso precios gas).
πe2023 = 5,95% | π predicha 2023 = 5,77% | π real 2023 = 3,5%
La NAIRU (Non-Accelerating Inflation Rate of Unemployment, Modigliani-Papademos, 1975) es la tasa de desempleo compatible con inflación estable (aceleración cero). Es un concepto de equilibrio a largo plazo: por encima de ella hay presiones deflacionarias; por debajo, presiones inflacionarias crecientes. La NAIRU no es observable directamente y se estima con modelos de componentes no observados (Gordon, 1997; Ball-Mankiw, 2002).
Para España, la NAIRU estructural es notablemente elevada en comparación con la media europea, debido a factores institucionales bien documentados:
• Segmentación del mercado laboral: la dualidad contrato indefinido/temporal (hasta la reforma de 2021) genera alta rotación y desempleo friccional elevado.
• Histéresis (Blanchard-Summers, 1986): períodos prolongados de desempleo alto (2010-2015, máximo 26%) pueden elevar permanentemente la NAIRU por pérdida de capital humano y desconexión del mercado laboral.
• Negociación salarial centralizada pero no coordinada: los convenios sectoriales negocian sin internalizar el efecto macroeconómico global.
El Banco de España (2024) estima la NAIRU española en el rango 11,0%–12,0%, con la incertidumbre propia de su naturaleza no observable. La EPA del 4T 2023 registró el 11,76% de desempleo, situando a España muy próxima a la NAIRU. La reforma laboral de 2021 y la conversión masiva de contratos temporales a indefinidos han moderado la NAIRU estructural en aproximadamente 1-1,5 puntos respecto a la estimada antes de la reforma (AIReF, 2024).
La tesis Friedman-Phelps (1968) niega la existencia de un trade-off inflación-desempleo a largo plazo: la curva de Phillips de largo plazo es vertical en la NAIRU. El razonamiento es elegante: cualquier política expansiva que reduzca u por debajo de un genera inflación superior a la esperada, pero los agentes acaban ajustando sus expectativas al alza, retornando u a la NAIRU con mayor inflación. Solo un nivel de inflación sorpresivo y persistente podría mantener u < un, lo cual es insostenible (trampa de inflación en aceleración, conforme a Cagan, 1956).
Esta tesis tuvo enorme influencia en el pensamiento de los bancos centrales modernos: justifica el mandato de estabilidad de precios del BCE y la independencia institucional. Sin embargo, críticos recientes matizan:
• Akerlof, Dickens y Perry (1996): con inflación muy baja, las rigideces nominales de salarios a la baja hacen que exista un trade-off real incluso a largo plazo. Inflación del 2% actúa como “lubricante” del ajuste real.
• Stiglitz (1997) y la NAIRU variable: la NAIRU no es una constante estructural sino que depende de las instituciones, del capital humano y de la demanda agregada sostenida. La expansión de la demanda puede reducir la NAIRU a través del efecto de demanda sobre la inversión y la formación.
• Ball (2009) sobre histéresis: si el desempleo de demanda se prolonga, la NAIRU sube permanentemente. El coste de una política desinflacionaria (como la del BCE 2022-2024) puede ser mayor que lo predicho por el modelo simple.
La evidencia empírica reciente (zona euro 2022-2024) muestra que el mercado laboral puede ser más resiliente de lo esperado: con la subida de tipos más rápida en décadas (0% → 4% en 14 meses), el desempleo europeo apenas aumentó, sugiriendo que la NAIRU puede haberse reducido por factores estructurales (envejecimiento, escasez de trabajadores cualificados), lo que hace la política desinflacionaria menos costosa en términos de desempleo.