Supuesto 4
Enunciado
Una pequeña empresa industrial presenta el siguiente balance de situación al cierre del ejercicio (en miles de euros), elaborado conforme al PGC PYMES (RD 1515/2007):
| ACTIVO | Importe | PN + PASIVO | Importe |
|---|---|---|---|
| Inmovilizado material | 300 | Capital social | 200 |
| Existencias | 50 | Reservas | 50 |
| Clientes | 30 | Préstamo L/P | 100 |
| Bancos | 20 | Proveedores | 50 |
| Total | 400 | Total | 400 |
El análisis patrimonial y financiero permite evaluar la solvencia a corto y largo plazo, así como la estructura de financiación de la empresa (Bernstein, 1993). En España, este análisis se asienta sobre el marco conceptual del PGC y la Ley de Sociedades de Capital (RDL 1/2010), que regula tipos societarios (SA, SL) y obligaciones de información.
Se pide:
- Clasifica las masas patrimoniales (ANC, AC, PN, PNC, PC) y verifica el equilibrio contable.
- Calcula el Fondo de Maniobra (FM) e interprétalo.
- Calcula las ratios de liquidez general, endeudamiento y autonomía financiera. Compara con valores de referencia.
- Diagnóstico financiero global de la empresa.
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El balance, según el marco conceptual del PGC, agrupa los elementos patrimoniales en cinco grandes masas ordenadas por liquidez (activo) y exigibilidad (pasivo). Vamos clasificando partida a partida:
ACTIVO (estructura económica):
• ANC (Activo No Corriente): inmovilizado material 300. Permanencia mayor que un ejercicio.
• AC (Activo Corriente): existencias 50 + clientes 30 + bancos 20 = 100. Convertibles en liquidez en menos de 12 meses (ciclo de explotación).
• Total Activo = 300 + 100 = 400.
PATRIMONIO NETO + PASIVO (estructura financiera):
• PN (Patrimonio Neto): capital social 200 + reservas 50 = 250. Recursos propios, no exigibles.
• PNC (Pasivo No Corriente): préstamo a largo plazo 100. Exigibilidad mayor que 12 meses.
• PC (Pasivo Corriente): proveedores 50. Exigibilidad menor que 12 meses.
• Total = 250 + 100 + 50 = 400.
ANC = 300 | AC = 100 | PN = 250 | PNC = 100 | PC = 50
El Fondo de Maniobra (working capital) es el colchón financiero que protege a la empresa de los desfases entre cobros y pagos a corto plazo. Tiene dos formulaciones equivalentes que conviene conocer:
Aplicando los datos:
FM = 50 (positivo)
El FM positivo indica que parte del activo corriente (50) se financia con recursos permanentes (PN y PNC), proporcionando un margen de seguridad ante imprevistos en cobros o picos de pagos. Es el principio de equilibrio financiero formulado por Schmalenbach (1925): los recursos a largo plazo deben financiar inversiones a largo plazo, y además parte del activo corriente para evitar tensiones de liquidez. Empresas industriales como esta suelen requerir FM positivo; en cambio, distribuidoras con alta rotación y cobro al contado (Mercadona, supermercados) operan con FM próximo a cero o incluso negativo sin riesgo, porque cobran antes de pagar a proveedores.
Las ratios traducen el balance estático en indicadores comparables con el sector. Calculamos las cuatro ratios básicas del análisis de solvencia:
Liquidez = 2,00 | Tesorería = 1,00 | Endeudamiento = 37,5% | Autonomía = 62,5% | Garantía = 2,67
Todas las ratios se sitúan en zonas saludables. La liquidez general en el extremo superior del rango óptimo (2,00) sugiere incluso cierto exceso de activo corriente improductivo: caja ociosa o exceso de existencias podrían destinarse a inversiones rentables. El acid test de exactamente 1,00 confirma que, sin vender stock, la empresa puede cubrir sus deudas a corto, lo cual es prudente pero no holgado.
La empresa presenta una situación financiera sólida:
• Solvencia: liquidez en rangos adecuados, FM positivo, sin tensión a corto plazo.
• Bajo apalancamiento: solo el 37,5% de la financiación es ajena. Hay capacidad para asumir más deuda si se presentan oportunidades de inversión rentables.
• Posible exceso de prudencia: ROE potencialmente subóptimo. Cuando el ROA es mayor que el coste de la deuda, el apalancamiento financiero amplifica la rentabilidad de los accionistas. Una estructura financiera con tan poca deuda renuncia a este efecto palanca (Modigliani-Miller, 1958, con matices de impuestos y costes de quiebra).
• Implicaciones de gestión: la dirección podría plantearse una política de dividendos más generosa o un programa de inversión en capacidad productiva financiado parcialmente con deuda. En el marco fiscal español, los intereses de la deuda son deducibles en el Impuesto de Sociedades (con el límite del 30% del EBITDA del art. 16 LIS), lo que refuerza el atractivo de un endeudamiento moderado.
El análisis se complementaría con cuenta de PyG (rentabilidad, márgenes), estado de flujos de efectivo, y comparación con la media sectorial (CESCE, ratios sectoriales del Banco de España, Central de Balances).