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Bloque D · Sector exterior

Tema 37

Calidad de vida e indicadores. Enfoque sistémico. Hacia un índice global.

Introducción

El PIB ha sido durante décadas el principal indicador de progreso, pero ha recibido críticas crecientes: no captura desigualdad, sostenibilidad, trabajo doméstico, salud, educación. La búsqueda de indicadores de calidad de vida más completos ha generado una rica producción de índices alternativos. Este tema, que cierra el Bloque D, sintetiza este debate metodológico y político.

1. Críticas al PIB

1.1. Simon Kuznets y Robert Kennedy

Kuznets (creador del PIB, 1934): «el bienestar de una nación apenas puede medirse por su ingreso nacional». Robert F. Kennedy (1968): «El PIB mide todo excepto lo que hace que la vida valga la pena».

Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009), en el Informe al Presidente Sarkozy, sistematizaron las limitaciones y propusieron mejoras.

1.2. Limitaciones del PIB

Las limitaciones del PIB como indicador de bienestar no son defectos de cálculo sino limitaciones conceptuales estructurales que reflejan lo que fue diseñado para medir —y lo que no. El PIB no incorpora la distribución de la renta: un país con PIB per cápita de 30.000 $ puede tener una mayoría empobrecida y una minoría extremadamente rica (índice de Gini alto); el PIB per cápita es idéntico. El PIB no resta las externalidades negativas: si una fábrica contamina un río y el Estado gasta dinero en descontaminarlo, ese gasto de «reparación» suma al PIB en lugar de restar. El PIB no computa el trabajo doméstico y de cuidados: cocinar, cuidar hijos, limpiar el hogar —trabajos realizados predominantemente por mujeres— tienen un valor económico real estimado entre el 10 % y el 15 % del PIB que no aparece en las cuentas nacionales. El PIB suma actividades destructivas: un accidente de tráfico genera actividad en aseguradoras, hospitales, talleres y abogados que suman al PIB, aunque el accidente haya reducido el bienestar neto. El daly y Cobb (1989) diseñaron el ISEW precisamente para corregir estas incongruencias. El PIB subestima la economía digital gratuita: los servicios de Google, Wikipedia, Gmail o YouTube tienen un valor de uso enorme para los consumidores —estimado por Brynjolfsson et al. (2019) en miles de dólares anuales por usuario— pero generan pocos ingresos medibles en el PIB porque son gratuitos para el consumidor y financiados por publicidad. Esta infravaloración crece con la IA generativa.

Limitaciones del PIB (Stiglitz-Sen-Fitoussi 2009)

Lo que el PIB no mide — 6 dimensiones ausentes

Lo que el PIB no mide — 6 dimensiones ausentes PIB lo que sí mide: producción de mercado Desigualdad Gini; S80/S20 ausentes Externalidades CO₂; contaminación no restadas Trabajo doméstico ~10-15 % PIB invisible Actividades destructivas accidentes, divorcios suman al PIB Economía digital gratuita Google, Wikipedia: $0 en PIB Sostenibilidad capital natural degradado no resta
Kennedy (1968): el PIB 'mide todo excepto lo que hace que la vida valga la pena'. Kuznets (1934), su propio creador, advirtió desde el inicio de sus limitaciones para medir el bienestar.

2. Enfoque sistémico de la calidad de vida

Dimensiones

La calidad de vida es irreductiblemente multidimensional: ningún indicador único puede capturar simultáneamente todas las dimensiones que las personas valoran para sus vidas. La Comisión Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009) propuso organizar las dimensiones en tres bloques: condiciones materiales (ingresos, consumo, riqueza; empleo; vivienda), calidad de vida propiamente dicha (salud; educación; relaciones sociales; participación política y gobernanza; entorno ambiental; seguridad; bienestar subjetivo), y sostenibilidad (transmisión de capital —natural, humano, físico, social— a las generaciones futuras). La OCDE operativiza esta arquitectura en su Better Life Index (2011) con 11 dimensiones medibles y comparables para los 38 países miembros.

Entre las dimensiones, conviene señalar la tensión entre bienestar objetivo (medible con indicadores externos: esperanza de vida, años de escolarización, tasa de paro) y bienestar subjetivo (satisfacción con la vida declarada por los propios individuos, medida con escalas como la Cantril Ladder del World Happiness Report). La investigación de Kahneman-Deaton (2010) en EE. UU. mostró que el bienestar hedónico (emocional cotidiano) deja de aumentar con la renta a partir de un umbral de ~75.000 $/año, aunque la evaluación global de la vida (life evaluation) sigue subiendo con ingresos más altos —resultado que se ha revisado al alza en investigaciones más recientes. En España, la esperanza de vida (83,3 años, segunda del mundo) y el acceso a la sanidad universal son dimensiones en que el país puntúa muy alto en los rankings internacionales; la dimensión de vivienda y empleo son las más débiles.

Better Life Index OCDE (2011)

Las 11 dimensiones del bienestar OCDE

Las 11 dimensiones del bienestar OCDE BIENESTAR OCDE Better Life Ingresos renta y riqueza Vivienda condiciones y coste Salud esperanza de vida Educación habilidades y PISA Empleo calidad y tasa Comunidad apoyo social Civismo participación Medio ambiente calidad del aire Seguridad homicidios; agresiones Vida-trabajo horas; ocio Satisfacción Cantril ladder
Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009) propuso organizarlas en tres bloques: condiciones materiales, calidad de vida, sostenibilidad.

2bis. Enfoque de capacidades de Sen y Nussbaum

Capabilities approach

Una de las contribuciones más influyentes a la medición del bienestar es el enfoque de capacidades de Amartya Sen (Nobel 1998) y Martha Nussbaum. Frente al utilitarismo clásico (bienestar = utilidad subjetiva) y al monetarismo (bienestar = ingreso), Sen propone que el bienestar se mida por las capacidades: las libertades reales que tienen las personas para llevar la vida que tienen razones para valorar. Distingue entre functionings (logros: estar bien alimentado, educado, saludable) y capabilities (la oportunidad real de alcanzarlos, dadas las circunstancias).

Nussbaum (Frontiers of Justice, 2006; Creating Capabilities, 2011) desarrolló una lista de 10 capacidades centrales: vida; salud corporal; integridad corporal; sentidos, imaginación y pensamiento; emociones; razón práctica; afiliación; otras especies; juego; control sobre el propio entorno político y material. Esta lista ha inspirado el diseño del IDH, el IPM (Alkire-Foster 2010) y muchas evaluaciones de impacto del PNUD y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Enfoque de capacidades (Sen-Nussbaum)

Functionings vs. capabilities + 10 capacidades centrales de Nussbaum

Concepto Sen Significado
Functioning Logro real: estar bien alimentado, educado, saludable
Capability Oportunidad real de alcanzar el functioning (libertad)
Capacidades Nussbaum (2011) 1) Vida · 2) Salud · 3) Integridad corporal · 4) Sentidos e imaginación · 5) Emociones · 6) Razón práctica · 7) Afiliación · 8) Otras especies · 9) Juego · 10) Control del entorno
Sen (Nobel 1998): el bienestar es la libertad para llevar la vida que uno tiene razones para valorar. Nussbaum operativiza la lista; el IDH y el IPM se inspiran en esta tradición. Sen (1999); Nussbaum (2011).

3. Requisitos teóricos de los indicadores

Criterios de calidad

Todo indicador de calidad de vida debe cumplir un conjunto de requisitos técnicos y normativos para ser operativamente útil. La validez de contenido exige que el indicador mida realmente la dimensión que pretende representar: un indicador de acceso a la educación que solo recoja años de escolarización sin ajustar por calidad (test PISA) pierde validez. La fiabilidad implica consistencia: el mismo indicador, medido con el mismo método en dos momentos distintos de la misma realidad, debe dar el mismo resultado. La comparabilidad internacional exige que las definiciones operativas sean homogéneas entre países —un problema que el IPCA resuelve para la inflación, pero que sigue siendo un reto en salud mental o bienestar subjetivo. La sensibilidad mide la capacidad del indicador para detectar cambios relevantes y en tiempo razonable; el IDH, actualizado anualmente con datos con dos años de retraso, es menos sensible al ciclo económico que el PIB trimestral. La transparencia metodológica es esencial para la legitimidad política: el IDH del PNUD publica anualmente su fórmula de cálculo y sus parámetros; el World Happiness Report detalla su cuestionario y sus ponderaciones. El problema de la agregación es el más delicado: combinar dimensiones heterogéneas (salud + educación + ingresos) en un número único requiere ponderaciones que son inevitablemente normativas —la elección de si salud vale lo mismo que ingresos en el IDH es un juicio ético, no técnico.

4. Principales indicadores

4.1. Indicadores del desarrollo humano

IDH (UNDP, 1990): Mahbub ul Haq con Sen. Esperanza de vida + educación + PIB pc. España: IDH 0,911 (2022), posición 25/193.

IDH-D: IDH ajustado por desigualdad.

IPM (Alkire-Foster 2010): Índice de Pobreza Multidimensional.

IDG: Índice de Desigualdad de Género.

PIB per cápita ($, miles)IDH0,950,850,70tendencia logarítmicaEtiopía 0,49India 0,64China 0,79España 0,91Alemania 0,95EE. UU. 0,93Noruega 0,9722050100

IDH frente a PIB per cápita (PNUD, 2022). La relación es logarítmica: rendimientos decrecientes del ingreso sobre el desarrollo humano.

Componentes del IDH (PNUD)

Tres dimensiones del IDH: dimensión, indicador y dato España

Dimensión Indicador España (2022)
Vida larga y saludable Esperanza de vida al nacer83,3 años (2ª mundo)
Educación Años esperados + años medios de escolarización17,9 + 10,6 años
Nivel de vida RNB per cápita (PPA, log)~38.000 $ PPA
IDH = media geométrica de los 3 índices, valor en [0,1]. España: 0,911 en 2022 (posición 25/193). Sen-ul Haq (1990): el desarrollo es más que ingresos; es lo que las personas pueden ser y hacer. PNUD Human Development Report 2022.

Indicadores alternativos al PIB

Panorama comparado: 8 índices clave — organismo, dimensiones y posición España

Indicador Organismo Dimensiones principales Posición España (2024)
IDH (Índice Desarrollo Humano) PNUD (1990)Vida larga + educación + nivel de vida (RNB pc)25/193 · IDH 0,911
IDH-D (ajustado desigualdad) PNUDIDH ponderado por distribución internaBaja aprox. al puesto ~30
IPM (Pobreza Multidimensional) PNUD / Alkire-Foster (2010)Salud + educación + nivel de vida (10 indicadores)Bajo en países OCDE; relevante para comparativas globales
Better Life Index OCDE (2011-)11 dimensiones: empleo, salud, educación, vivienda, medioambiente…Por encima media OCDE en salud y seguridad; por debajo en ingresos
World Happiness Report Helliwell et al. / SDSN (anual)Evaluación subjetiva de vida (Cantril ladder) + PIL36/143 (2024)
GPI / ISEW Daly-Cobb (1989)PIB ajustado por desigualdad, externalidades, trabajo no remuneradoDiverge del PIB desde los 70 en países ricos
SDG Index Sachs et al. / SDSN (anual)17 ODS; 100 indicadores20/167 (2024)
Huella ecológica Wackernagel-Rees (1996)Biocapacidad necesaria vs. disponible; EarthsEspaña usa ~2,5 Tierras; déficit ecológico
Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009): los indicadores complementarios al PIB deben medir condiciones materiales de vida, calidad de vida y sostenibilidad. Ningún índice único es suficiente; los dashboards son preferibles. PNUD (2022); OCDE (2023); Sachs et al. SDG Index 2024.

4.2. Indicadores ambientales y de sostenibilidad

La dimensión de sostenibilidad —la transmisión de capital a las generaciones futuras— requiere indicadores específicos que el PIB no captura. La huella ecológica (Wackernagel-Rees 1996) mide cuánta biocapacidad terrestre y acuática requiere una población dada para producir los recursos que consume y absorber los residuos que genera, expresada en «unidades de tierra equivalente globales» (global hectares). El planeta tiene una biocapacidad de ~1,6 hectáreas por persona; la huella media global supera las 2,7 ha/persona, lo que implica que necesitaríamos 1,7 Tierras para sostener el nivel de consumo actual. España usa el equivalente a 2,5 Tierras; Estados Unidos, 5 Tierras. El GPI (Genuine Progress Indicator) y el ISEW (Index of Sustainable Economic Welfare), propuestos por Daly y Cobb (1989, For the Common Good), parten del consumo personal del PIB, añaden el valor del trabajo voluntario y doméstico, y deducen el coste de la desigualdad, la contaminación, la criminalidad, la pérdida de capital natural y el agotamiento de recursos no renovables. El resultado revela que en los países de la OCDE el GPI se ha estancado o ha decrecido desde los años 70, mientras el PIB seguía creciendo —una divergencia que sintetiza la paradoja del crecimiento sin bienestar. El EPI (Environmental Performance Index, Yale) clasifica a 180 países según 40 indicadores en 11 categorías de salud ambiental y vitalidad del ecosistema; España ocupa el puesto 24/180 (2022), con buen desempeño en saneamiento y agua pero debilidades en biodiversidad y gestión de residuos. El SDG Index de Sachs et al. (SDSN), actualizado anualmente, evalúa el progreso de 167 países hacia los 17 ODS con más de 100 indicadores; España ocupa el puesto 20 en 2024.

Indicadores ambientales y sostenibilidad

Huella ecológica, GPI/ISEW, EPI y SDG Index: organismo, método y posición ES

Indicador Organismo / autor Método Posición / dato España
Huella ecológica Wackernagel-Rees 1996Hectáreas globales (gha) usadas vs. disponiblesUsa ~2,5 Tierras
GPI / ISEW Daly-Cobb 1989PIB ajustado por externalidades + no-mercado − degradaciónEstancado en OCDE desde los 70
EPI Yale Environmental Performance40 indicadores en 11 categorías24/180 (2022)
SDG Index Sachs et al. SDSN17 ODS, 100 indicadores20/167 (2024)
Los indicadores ambientales son la dimensión más débil del PIB. El GPI suele divergir negativamente del PIB en países desarrollados desde los años 70. Wackernagel-Rees (1996); Daly-Cobb (1989); Yale EPI 2022; SDG Index 2024.

4.3. Bienestar subjetivo

El bienestar subjetivo —la valoración que las personas hacen de sus propias vidas— es una dimensión irreductible de la calidad de vida que no puede inferirse de indicadores objetivos. Kahneman (Nobel 2002) y Deaton (Nobel 2015), en un estudio seminal (PNAS, 2010) sobre 450.000 estadounidenses, distinguieron dos componentes: el bienestar emocional (frecuencia e intensidad de emociones positivas y negativas en la vida cotidiana) y la evaluación de la vida (valoración global a través de la escala de Cantril, de 0 a 10). Su hallazgo: el bienestar emocional deja de crecer con la renta a partir de ~75.000 $/año, pero la evaluación global sigue subiendo indefinidamente —resultado que Killingsworth (2021) ha matizado en sentido contrario con datos de experiencia en tiempo real. El World Happiness Report (Helliwell, Layard, Sachs et al., anual desde 2012) combina la escala de Cantril con indicadores de GDP per cápita, apoyo social, esperanza de vida saludable, libertad, generosidad y ausencia de corrupción; Finlandia encabeza el ranking por séptimo año consecutivo en 2024 (9,7/10), España ocupa el puesto 36/143 (6,5). El Gross National Happiness Index de Bután (2008) fue el primer intento gubernamental de institucionalizar el bienestar subjetivo como objetivo de política: sus nueve dominios (bienestar psicológico, salud, educación, cultura, buen gobierno, resiliencia ecológica, vitalidad comunitaria, uso del tiempo, nivel de vida) han inspirado el movimiento de los wellbeing governments. La distinción entre bienestar hedónico (maximización del placer y minimización del dolor, tradición de Kahneman) y eudaimónico (florecimiento humano, desarrollo del potencial, tradición de Ryff 1989 y Sen 1999) remite a los fundamentos filosóficos del análisis: Aristóteles, no solo Bentham.

5. Hacia un índice global

5.1. Propuestas integradas

El debate sobre cómo ir más allá del PIB se articula en torno a dos enfoques. El primero, los dashboards o paneles multidimensionales, renuncia al número único pero gana riqueza informativa (OCDE Better Life, SDG Index, Eurostat Quality of Life). El segundo, los índices agregados, mantiene la síntesis (IDH, GPI) pero requiere ponderaciones que son inevitablemente normativas. La Comisión Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009), encargada por el presidente Sarkozy, recomendó ambos enfoques: complementar el PIB con dashboards de calidad de vida, no sustituirlo, y reforzar las cuentas de capital natural.

Las experiencias nacionales más avanzadas muestran que el cambio es posible. Nueva Zelanda (Gobierno Ardern) aprobó en 2019 el primer Wellbeing Budget del mundo: las partidas presupuestarias se asignan en función de su impacto sobre cinco prioridades de bienestar (salud mental, infancia, transición ecológica, brechas étnicas, economía productiva), con métricas de seguimiento vinculantes. Escocia, Islandia y País de Gales impulsan el Wellbeing Economy Governments (WEGo), una red de gobiernos que sitúa el bienestar en el centro de la toma de decisiones presupuestarias. El Donut Economics de Raworth (2017) ha sido adoptado por Amsterdam, Copenhague y Barcelona como marco de política urbana. La iniciativa Beyond GDP de la Comisión Europea está integrada en el Semestre Europeo desde 2021. España no dispone aún de un dashboard oficial de bienestar análogo, aunque el INE publica el Indicador Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV) desde 2018.

Dashboard vs. índice agregado: pros y contras.

Beyond GDP UE: iniciativa para ir más allá del PIB.

Donut Economics (Raworth 2017).

Stiglitz-Fitoussi Commission recomendación: no reemplazar PIB sino complementarlo.

Iniciativas Beyond GDP

Cronología institucional del 'más allá del PIB' (2008-2019)

Cronología institucional del 'más allá del PIB' (2008-2019) 2008 Bután GNH Gross National Happiness oficial 2009 Stiglitz-Sen-Fitoussi Informe encargo Sarkozy 2011 OCDE Better Life 11 dimensiones; 38 países 2012 World Happiness SDSN; ranking anual 2019 NZ Wellbeing Budget primer presupuesto basado en bienestar 2019 WEGo Escocia, Islandia, Gales, Finlandia, NZ
De la propuesta académica (Stiglitz-Sen-Fitoussi 2009) a la integración presupuestaria efectiva (Nueva Zelanda 2019, primer Wellbeing Budget del mundo).

5.2. Aplicación docente

Introducir a los alumnos a estos indicadores desarrolla pensamiento crítico: no todos los avances económicos son progreso. Los 17 ODS ofrecen un marco operativo excelente para trabajar la complejidad en el aula.

5.3. España en los principales rankings 2024

Una panorámica comparativa de la posición española en los grandes rankings internacionales del bienestar arroja un retrato matizado: IDH 0,911 (puesto 25/193, PNUD 2022), Better Life Index OCDE con buen desempeño en salud, vida cívica, vivienda y conciliación, pero por debajo de la media en empleo, ingresos y educación; World Happiness Report 2024, posición 36/143 (Finlandia lidera por séptimo año consecutivo); Índice de Progreso Social, puesto 19/170; SDG Index 2024 (Sachs et al.) puesto 20/167, con buen desempeño en ODS 1 (pobreza), 3 (salud), 4 (educación) y 13 (clima), pero retos pendientes en ODS 2 (hambre cero), 8 (trabajo decente), 12 (consumo responsable) y 15 (vida en ecosistemas terrestres).

En materia de esperanza de vida España es la segunda del mundo (83,3 años, solo por detrás de Japón), con una esperanza de vida saludable de 70,5 años. La brecha de género en el Global Gender Gap Report del Foro Económico Mundial sitúa a España en la posición 18/146; el Índice de Desigualdad de Género del PNUD da una puntuación de 0,059 (mejor cuanto menor). El reto pendiente en términos de calidad de vida es la dimensión vivienda: el esfuerzo medio para acceder a la primera vivienda supera el 35 % de la renta familiar en grandes ciudades, y el alquiler ha subido un 80 % entre 2014 y 2024 en Madrid o Barcelona, generando uno de los principales focos de pobreza relativa.

6. Aplicaciones territoriales y dashboards regionales

Indicadores subnacionales

Los indicadores de calidad de vida ganan utilidad cuando bajan al nivel territorial. La OCDE publica desde 2014 un Regional Well-Being con 11 dimensiones para 402 regiones de los países miembros. España aparece con desigualdades notables: País Vasco, Madrid y Navarra encabezan los rankings de renta, salud y educación; Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha presentan peores resultados en empleo, ingresos y vivienda. El INE publica anualmente el «Indicador Multidimensional de Calidad de Vida» (IMCV), con 9 dimensiones y datos por CCAA. La Agenda Urbana Española (2019) y la implementación local de la Agenda 2030 (FEMP) extienden el enfoque a municipios.

En el ámbito europeo, Eurostat mantiene el portal Quality of Life con 60 indicadores en 8 dimensiones (condiciones materiales, empleo, salud, educación, ocio, gobernanza, entorno, seguridad personal y experiencia general). La iniciativa Beyond GDP de la Comisión Europea está integrada hoy en el cuadro europeo de seguimiento del Semestre Europeo y en los informes de implementación del Pilar Europeo de Derechos Sociales (PEDS, 2017), con 14 indicadores principales.

Dashboards de bienestar nacional

Algunos países han instituido dashboards oficiales con peso institucional. Nueva Zelanda aprobó en 2019 el primer Wellbeing Budget del mundo, vinculando el presupuesto a indicadores de salud mental, pobreza infantil, brechas étnicas, calidad ambiental. Escocia, Islandia y País de Gales participan en el Wellbeing Economy Governments (WEGo). Bután mantiene desde 2008 el Gross National Happiness Index. España no dispone de un sistema unificado, pero el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia incorpora indicadores ambientales y de bienestar como hitos verificables, y la AIReF y el INE publican análisis de impacto distributivo de las políticas presupuestarias.

Conclusión

El PIB fue diseñado por Kuznets (1934) como medida de la producción económica, no del bienestar: su propio creador advirtió desde el inicio que «el bienestar de una nación apenas puede inferirse de su ingreso nacional». Sin embargo, durante décadas el PIB se convirtió en el indicador sintético de referencia para la política económica, los medios de comunicación y la opinión pública, encarnando una confusión conceptual entre producción y prosperidad que la investigación económica del siglo XXI ha corregido sistemáticamente. El Informe Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009) fue el punto de inflexión institucional: encargado por el presidente Sarkozy y firmado por los dos economistas más influyentes en la medición del bienestar, consolidó la agenda académica y propuso una arquitectura alternativa de indicadores que ya operan en la OCDE, Eurostat y el PNUD.

El tema ha articulado seis dimensiones: las críticas al PIB (§1): lo que no mide —desigualdad, externalidades, trabajo doméstico, sostenibilidad, economía digital gratuita—; el enfoque sistémico de la calidad de vida (§2): multidimensionalidad y sus nueve componentes; el enfoque de capacidades de Sen-Nussbaum (§2bis): libertades reales vs. utilidades e ingresos; los requisitos técnicos de los indicadores (§3): validez, fiabilidad, comparabilidad; los indicadores principales (§4): IDH y variantes, huella ecológica, GPI, Better Life Index, World Happiness Report, SDG Index; y las propuestas integradas y aplicaciones territoriales (§5-§6): Nueva Zelanda, WEGo, dashboards subnacionales, INE-IMCV.

Este tema cierra el Bloque D y sintetiza la evolución conceptual de todo el bloque: del crecimiento (T27) al desarrollo (T27-T28), de la estabilización macroeconómica (T29-T30) al mercado de trabajo (T31-T33) y a la integración internacional (T34), del consumo (T35) al bienestar (T36) y, finalmente, a la calidad de vida medida de forma rigurosa. La transición conceptual es la del siglo XX al XXI en la teoría económica: del crecimiento como fin al crecimiento como medio; de la cantidad a la calidad; del ingreso a la libertad; de la eficiencia a la sostenibilidad.

Frase-síntesis: «La obsesión por el crecimiento del PIB ha llevado a medir lo que es fácil de medir en lugar de lo que importa. Los indicadores alternativos no son enemigos del crecimiento: son la forma de asegurarse de que el crecimiento que buscamos es el que mejora las vidas reales de las personas» (Stiglitz-Sen-Fitoussi 2009). Kennedy (1968) lo dijo de otra manera: «El PIB mide todo excepto lo que hace que la vida valga la pena».

Bibliografía
  1. KUZNETS, S. (1934): «National Income, 1929-32», NBER.
  2. DALY, H.E. i COBB, J.B. (1989): For the Common Good (ISEW).
  3. UNDP (1990 i actual): Human Development Report.
  4. STIGLITZ, J., SEN, A. i FITOUSSI, J.-P. (2009): Report by the Commission on the Measurement of Economic Performance.
  5. SEN, A. (1999): Development as Freedom.
  6. OECD (2011 i actual): How's Life? / Better Life Index.
  7. WACKERNAGEL, M. i REES, W. (1996): Our Ecological Footprint.
  8. KAHNEMAN, D. i DEATON, A. (2010): «High Income Improves Evaluation of Life...», PNAS.
  9. World Happiness Report (Helliwell et al.), anual.
  10. RAWORTH, K. (2017): Doughnut Economics.

Síntesis del tema

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Preguntas frecuentes

¿Por qué se critica al PIB como indicador de bienestar?

Porque no mide la distribución de la renta, no resta las externalidades negativas, no computa el trabajo doméstico y de cuidados, suma actividades destructivas (accidentes, reparaciones) y subestima la economía digital gratuita. Su propio creador, Kuznets (1934), ya advirtió de estas limitaciones.

¿Qué es el enfoque de capacidades de Sen?

Sen (Nobel 1998) y Nussbaum proponen medir el bienestar por las capacidades: las libertades reales para llevar la vida que uno tiene razones para valorar. Distinguen functionings (logros como estar sano o educado) de capabilities (la oportunidad real de alcanzarlos). Inspira el IDH y el IPM.

¿Qué es y cómo se calcula el IDH?

El Índice de Desarrollo Humano (PNUD, 1990, de Mahbub ul Haq con Sen) combina tres dimensiones: vida larga y saludable (esperanza de vida), educación (años de escolarización) y nivel de vida (RNB per cápita). Es la media geométrica de los tres índices, en el rango [0,1].

¿Conviene un índice agregado o un dashboard de indicadores?

El debate enfrenta los dashboards multidimensionales (Better Life, SDG Index), que renuncian al número único pero ganan riqueza, con los índices agregados (IDH, GPI), que sintetizan pero exigen ponderaciones normativas. Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009) recomendaron complementar el PIB, no sustituirlo.