Supuesto 3
Enunciado
Una sociedad anónima presenta los siguientes datos contables (en miles €) elaborados conforme al PGC:
Balance:
ANC: 500
AC: Existencias 80, Clientes 60, Tesorería 40
PN: 350
PNC: 200
PC: 130
Cuenta de resultados:
Ventas: 600 | Coste ventas: 350 | Personal: 100 | Amortizaciones: 30 | Gastos financieros: 15 | IS: 25%
El análisis económico-financiero combina información del Balance (estado patrimonial) y de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias (estado dinámico) — Bernstein-Wild (1998).
Se pide:
- Calcula el resultado del ejercicio escalonado: BAII, BAI y BN.
- Calcula los ratios de liquidez: liquidez general, prueba ácida (acid test) y tesorería inmediata.
- Calcula la rentabilidad económica (ROA) y financiera (ROE).
- Comprueba el efecto del apalancamiento financiero (ROE vs ROA).
Mostrar solución
Norma aplicable: Tercera Parte del PGC (Cuentas Anuales), modelo de Cuenta de Pérdidas y Ganancias. La estructura escalonada permite aislar el resultado de explotación (operativo) del resultado financiero y del impacto fiscal — fundamental para el análisis de rentabilidad operativa.
BAII = 120 | BAI = 105 | BN = 78,75 (miles €)
El BAII es el indicador clave para evaluar la calidad operativa: la empresa genera 120 mil € de excedente puramente operativo, antes de la decisión sobre la estructura de capital. Es la magnitud comparable entre empresas con financiación distinta (Bernstein, 1993).
Cálculo previo: AC = 80 (Existencias) + 60 (Clientes) + 40 (Tesorería) = 180 miles €.
Liquidez = 1,38 | Acid test = 0,77 | Tesorería = 0,31
La empresa cumple sus obligaciones a corto plazo, pero los tres ratios están en el límite inferior de los valores recomendados. El ratio de liquidez general (1,38) indica que dispone de 1,38€ de activo corriente por cada 1€ de pasivo corriente — un colchón estrecho. El acid test (0,77) muestra que sin contar las existencias, el AC realizable más el disponible cubren el 77% del PC. Una contracción en el cobro a clientes o un imprevisto podría generar tensión de tesorería. Conviene mejorar la gestión del circulante (Lozano-Pizarro, 2003): reducir saldo medio de clientes (DSO), optimizar inventarios (modelo Wilson) y/o renegociar plazos con proveedores.
Benchmark sectorial: en distribución comercial española, la mediana del ratio de liquidez general suele situarse entre 1,3-1,7 (Banco de España, Central de Balances). La empresa está dentro de la mediana baja del sector.
ROA = 17,65% | ROE = 22,50%
El ROA mide la rentabilidad del activo total con independencia de cómo se financie — métrica adecuada para comparar empresas con estructuras de capital distintas. El ROE mide la rentabilidad de los recursos aportados por los accionistas, después de pagar intereses y impuestos. Que ROE (22,5%) supere a ROA (17,65%) indica un apalancamiento positivo (lo verificamos en el siguiente paso).
Benchmark: el ROE medio del IBEX 35 ha oscilado entre el 8-12% en la última década; valores superiores al 15% se consideran sobresalientes en mercados maduros (Damodaran, 2024). Un ROE del 22,5% es muy alto.
Como ROA (17,65%) es mucho mayor que el coste medio de la deuda Kd (4,55%), existe un spread positivo de aproximadamente 13 puntos porcentuales. Cada euro de deuda añadido genera más rentabilidad de la que cuesta:
Verificación con la fórmula clásica del apalancamiento (D = PNC + PC = 330; D/PN = 330/350 = 0,943):
Cada euro de deuda genera, después de pagar intereses, más rentabilidad de la que cuesta. Los accionistas se benefician. Este es el efecto leverage que estudia Modigliani-Miller (1958, 1963): hasta cierto nivel, más deuda eleva el ROE; más allá, el riesgo de insolvencia eleva el coste financiero (Kd) y el efecto se invierte. La empresa debe encontrar su estructura financiera óptima equilibrando el escudo fiscal de la deuda (la teoría del trade-off de Kraus-Litzenberger, 1973) con los costes esperados de quiebra.
Señales de alerta a vigilar: si el ROA cayera por debajo del 4,5% (por una caída de ventas o subida de costes), el apalancamiento se invertiría y el ROE se desplomaría — apalancamiento negativo.